Cuaderno de viajes

Río de Janeiro
Las cataratas del Iguazú
Datos prácticos



Brasil
El trópico virgen

Durante cientos de años, Brasil ha avivado la imaginación de Occidente como ningún otro país sudamericano, simbolizando en nuestras mentes la huida hacia el paraíso terrenal. Desde la locura del Carnaval hasta la inmensidad de la oscura Amazonia, Brasil es un país de proporciones míticas. El ser el quinto país más grande del mundo, ocupando casi la mitad de América del Sur, hace que tenga una riqueza y diversidad de fauna enorme. Lamentablemente, muchas de las especies que habitan allí están en peligro de extinción a causa de la deforestación de la selva tropical y la progresiva desertificación. La cultura brasileña comparte la riqueza del medio que la sostiene, siendo un crisol de todos aquellos que han pasado por su historia. De las múltiples y muy diferentes culturas indígenas mantiene costumbres, creencias, gastronomía y, sobre todo, una marcada manera de ver la vida. De la cultura portuguesa, conserva la lengua y la religión. Del claro ascendente africano, posee formas culturales como la música o las creencias religiosas. De una forma mucho más liviana, las oleadas de inmigrantes procedentes de Europa, Asia y Oriente Medio también están dejando su impronta.

Texto: María Ángeles Moreno Pedraz
Fotografías: Esther Martín

 

 

Río de Janeiro
Catedral de Río de JaneiroEl nombre de Río de Janeiro tiene su origen en la llegada de los portugueses, el 1 de enero (1 de janeiro en portugués) de 1502, a cuya cabeza se encontraba Américo Vespucio. El descubridor pensó estar adentrándose en un río, cuando en realidad, se trataba de una bahía de 245 Km_, la bahía de Guanabara. De esta confusión y del mes de su descubrimiento proviene su nombre. Hoy en día, en esta ciudad viven más de siete millones de personas, cariocas, como son llamados sus habitantes. Son expertos en disfrutar de la vida: playas, samba, cerveza, futebol y el aguardiente local, la cachaça. Río está dividida en una zona norte y una zona sur por la Sierra de Carioca. La vista desde el Corcovado, el pico donde está la estatua del Cristo Redentor, presenta una de las mejores vistas de la ciudad. El famoso Pão de Açucar ofrece a su vez vistas espléndidas. Dos teleféricos suben hasta 1.300 m sobre Río y la Bahía de Guanabara y, desde lo alto, parece la ciudad más bonita del mundo.

La playa es un ritual y un modo de vida para los cariocas, no pasa un día sin que un habitante de Río se acerque a la playa a tomar el sol, jugar al fútbol o al voley playa. Copacabana es, quizás, la playa más famosa del mundo y tiene en torno a 4,5 km de longitud; Ipanema, la playa más rica y chic de Río donde nacen o mueren las modas brasileñas. Además de estas dos, existen otras playas dentro de la ciudad y en torno a ella: Pepino, Praia Barra da Tijuca, Flamengo y Aproador. Lo más conocido de Río de Janeiro es su Carnaval y es cierto que es un espectáculo fantástico aunque, de algún modo, puede ser el peor momento para visitar Río, ya que todo sube su precio: los taxis, el hospedaje, las comidas, etc. Además, el Carnaval se celebra en todo Brasil con la misma intensidad, así que puede ser un buen momento para adentrarse en otras zonas de este país.

Las cataratas del Iguazú
Cataratas del IguazúLas cataratas del Iguazú se forman en la confluencia del río Iguazú con el Paraná, justo en la frontera de tres países: Brasil, Argentina y Paraguay. El río Iguazú, antes de unirse al Paraná, se ensancha de manera considerable para precipitarse desde una altura de casi 80 m, formando así la cascada central de las 275 que se forman en 3 km de ancho.

Cualquier momento es bueno para visitarlas, aunque en la época de lluvias (de abril a julio) el volumen de agua aumenta, el cielo casi siempre está nublado y hace fresco. Al final de la estación seca, más o menos en marzo, aunque el río pierde un tercio de su caudal, el cielo es de un color azul intenso y en las cascadas se forman bellísimos arco iris. Desde el lado brasileño, se aprecia una vista general de las cataratas cuyo punto culminante es la estruendosa Garganta del Diablo, por donde transcurre el límite entre Argentina y Brasil.

Desde el Hotel Das Cataratas, un edificio tipo hacienda, comienza un sendero que corre ceñido a un acantilado cerca del borde de las cataratas a lo largo de 1,5 km. Al final del sendero, donde el río es más ancho, comienza una pasarela que conduce hacia las cataratas mismas. Como es inevitable mojarse un poco, es recomendable ir provistos de un buen chubasquero y protección para la cámara de fotos o vídeo. Desde aquí se puede volver hacia atrás por el sendero o tomar el ascensor que lleva a la cima del acantilado. Les sugerimos pasar al lado argentino y realizar un pequeño circuito para admirar el paisaje y sus pequeñas cascadas, como el salto Bossetti, famoso porque su fotografía ilustraba el anuncio publicitario de la película La Misión.

 

Además de Río de Janeiro y las cataratas del Iguazú, existen otros destinos menos turísticos, pero no por ello menos espectaculares. Destaca Salvador de Bahía, que fue la segunda ciudad del Imperio Portugués durante más de tres siglos, por lo que sus calles están jalonadas de palacios, iglesias y otros edificios coloniales. São Paulo, la ciudad más grande de Brasil, cuyas modernas edificaciones podrían competir con cualquier ciudad norteamericana o europea. Petrópolis, la ciudad que mandó construir Pedro II y en cuya catedral está enterrado. Brasilia, una ciudad surgida de la nada en los años 50 y cuyo diseño urbanístico marcó una pauta en la Historia de las Artes. Y, por último, dos zonas naturales: la Amazonia, la mayor extensión de selva tropical y la última reserva de oxígeno de la tierra, y el Pantanal, la región que linda con Bolivia y que durante una época del año se inunda, atrayendo a pescadores de todo Brasil por la abundancia de peces. En definitiva, existen mil y una razones para visitar Brasil, aunque la más importante es la hospitalidad de sus gentes y de su entorno.

Datos prácticos

Idioma: Portugués.
Clima: Tropical, caluroso y húmedo.
Moneda: El real, dividido en 100 centavos. Puede utilizarse el dólar USA en hoteles y centros comerciales.
Documentación: Pasaporte en regla, con validez de seis meses para españoles.
Compras: Piedras preciosas y semipreciosas, objetos de maderas tropicales, artículos de cuero y piel, cerámica amazónica, encajes de Fortaleza y tabaco.
Gastronomía: Cada región tiene su gastronomía típica, desde las feijoadas con frijoles negros y el harina de mandioca hasta los pescados y churrasco de carnes a la brasa. Las bebida típicas son la caipirinha, los zumos tropicales y el café.