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El
Alfa Romeo 156 se sitúa en el segmento medio- alto del
mercado, con carrocería autoportante de tres volúmenes,
cuatro puertas y capó trasero. Las características
que lo identifican se recogen en la placa del constructor y en
el número de bastidor. Este número de bastidor está
troquelado en la torreta McPherson derecha y consta de 17 caracteres
alfanuméricos, cuyo significado se detalla en el desglose.
La placa del constructor se encuentra situada en la parte izquierda
de la traviesa superior delantera.
Carrocería
La
estructura de este vehículo ha sido proyectada para que
se deforme de manera controlada, en caso de choques frontales,
laterales y traseros, absorbiendo la energía originada
por el impacto, sin que resulte afectado el habitáculo.
La protección
contra la corrosión en el Alfa Romeo 156 está
garantizada por la aplicación de diferentes tipos de tratamientos,
hasta el punto de que el 70% del peso de la carrocería
lo constituyen elementos de chapa recubierta de zinc y, de este
porcentaje, el 75% está protegido por las dos caras. Todas
las zonas estructuralmente importantes, tales como las fijaciones
de las suspensiones, están tratadas con estos métodos.
En las partes exteriores, el galvanizado de la superficie es del
100%. Alfa Romeo ofrece en este modelo una garantía anticorrosión
de ocho años.
La existencia en este vehículo
de un buen número de piezas exteriores de material
plástico que pueden ser reparadas mediante las técnicas
adecuadas representa ciertas ventajas, tanto desde el punto de
vista de la reparación como del impacto medioambiental.
Ha de tenerse en cuenta que todas las piezas plásticas
del Alfa Romeo 156 con un peso superior a 50 gramos tienen identificada
su composición mediante los códigos correspondientes,
con el objeto de favorecer su reciclaje.
El frente
delantero está formado por una traviesa inferior,
soldada a la punta de los largueros, por una traviesa superior,
atornillada a la inferior y a las aletas delanteras. Ambas piezas
presentan una configuración cerrada, por lo que su posibilidad
de reparación es reducida.
Para la fabricación de la puerta delantera se ha recurrido
a la nueva técnica de desarrollo de estampación
a medida, que permite partir, como paso previo a la estampación,
de dos chapas de diferente espesor, unidas mediante soldadura
láser. Con ello se consigue reforzar la pieza allí
donde se requiere, sin necesidad de añadir refuerzos adicionales,
mejorando el peso y la rigidez final. Tanto las puertas delanteras
como las traseras incorporan refuerzos en su parte superior y,
en la zona central, barras de protección lateral soldadas
al armazón. El refuerzo superior exterior está fijado
al panel de puerta mediante plegado y la aplicación de
un adhesivo. En la sustitución del panel debe tenerse en
cuenta que este repuesto no incluye el citado refuerzo ni se comercializa
por separado, por lo que es necesario retirarlo del panel que
se sustituye para colocarlo en la pieza nueva.
La estructura del techo
está diseñada para contribuir a la seguridad de
los pasajeros en caso de vuelco o de choque lateral. De esta forma,
la traviesa central del techo está fijada a los montantes
laterales mediante tornillos y, además, se ha aplicado
un adhesivo estructural a lo largo de los bordes de contacto de
las traviesas de refuerzo con el techo.
Mecánica
y seguridad
El motor y la transmisión
de este automóvil están situados en posición
delantero transversal. La suspensión anterior es independiente,
de cuadrilátero con brazo oscilante y barra estabilizadora
y la posterior, también independiente, tipo McPherson,
con palancas laterales inferiores, barras de reacción y
barra estabilizadora.
La dirección es de cremallera asistida y el sistema de
frenos de doble circuito con servofreno.
Alfa Romeo incorpora un sistema de inyección
por raíl común (Common Rail) en dos motores,
el 1.9 JTD y el 2.4 JTD. Este sistema permite aplicar a los propulsores
de gasóleo el mismo principio de la inyección de
control totalmente electrónica, al igual que en los motores
de gasolina.
En la columna
de dirección destaca el hecho de que está
compuesto por un tramo inferior de tubo retráctil colapsable,
que permite mantener fi ja la posición del volante en caso
de choque frontal. Esto incide en el aumento de la seguridad pasiva
y en una mayor confortabilidad en la conducción.
Existe la posibilidad de desactivar el
airbag del lado de pasajero,
ya sea mediante un interruptor manual, que se acciona con la llave
del coche y que está situado en el extremo del salpicadero,
y al cual sólo puede accederse con la puerta abierta, o
bien mediante un sensor de desactivación automática,
colocado entre el relleno y el revestimiento del asiento del pasajero.
El bastidor del cojín
inferior y del respaldo se ha realizado en una sola pieza de aleación
de magnesio. Esta innovación tecnológica aporta
las siguientes ventajas:
Reducción
del peso del asiento.
Reducción
de chirridos y ruidos internos, gracias a la estructura monolítica
de las dos partes del bastidor.
Aumento
de la rigidez del bastidor del asiento, con el consiguiente
incremento de seguridad en caso de choque contra el vehículo
que circula delante.
Los cinturones
de seguridad delanteros, dotados de pretensor, poseen una
fijación doble en el asiento. El cinturón sigue
de este modo al asiento en las distintas posiciones que puede
adoptar, adaptándose a él para garantizar elevadas
condiciones de seguridad.
Alfa Romeo denomina QSystem
al cambio automático que ofrece opcionalmente para la motorización
2.5 V6. Funciona bajo una doble lógica: automática
o manual. La centralita que gobierna el sistema permite que el
conductor, a través de un selector situado en la consola,
elija tres programas distintos de conducción automática,
pudiendo pasar de una función automática a la manual,
independientemente del método programado. La parte derecha
de la palanca de cambio se reserva al uso automático; la
izquierda, al selector del control manual del cambio.
El Alfa 156 2.0 T Spark incorpora como
equipamiento un cambio secuencial
con mandos de pulsador en el volante, con tecnología
de coches de competición. Permite conducir sin apartar
las manos del volante, con dos pulsadores. Uno está situado
a la derecha, para el cambio de marchas al acelerar y otro a la
izquierda, para efectuar el cambio de marchas al reducir. Ello
se traduce en mejores prestaciones y mayor seguridad.
El sistema
antirrobo Alfa Code segunda generación está
basado en la adopción de una llave de arranque, con un
microprocesador integrado en la empuñadura (transponder),
que contiene un código variable con más de diez
millones de combinaciones, que cambia cada vez que se pone en
marcha el vehículo. Su aplicación constituye una
primicia entre los modelos de esta marca y entre las primeras
en el panorama automovilístico.
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