|
Desde
hace algunos años, es obligatorio que los nuevos vehículos,
antes de recibir la autorización para su comercialización,
sean sometidos a pruebas de impacto que simulan un accidente,
con el fi n de evaluar en conjunto el comportamiento del vehículo
y las posibles lesiones que pudieran sufrir los ocupantes del
mismo. Estas pruebas son conocidas como crash test. Su objetivo
no es otro que asegurar que los vehículos que se fabrican
y salen al mercado son lo suficientemente seguros para sus ocupantes
y que, en caso de accidente, se minimice el riesgo de lesiones.

Crash
test de homologación
Los
objetivos de este ensayo son asegurar que el vehículo,
después de sufrir una colisión frontal, permite
evacuar satisfactoriamente a los pasajeros de su interior y que
éstos no sufran lesiones irreparables en las zonas vitales
del cuerpo. Por el momento, sólo son obligatorios para
la categoría M1 (transporte de personas hasta 9 plazas).

Impacto
frontal
Regulado
por la directiva europea 96/27/CE, el impacto se realiza con dos
maniquíes o dummies en los asientos delanteros -con los
correspondientes sistemas de retención-, dotados de sensores
para medir las fuerzas y aceleraciones a que se ven sometidas
en un impacto diversas partes del cuerpo: cabeza, cuello, tórax,
fémur y tibia.
El vehículo es lanzado contra
un muro, de, al menos, 70 Tm, dotado de una estructura deformable
de aluminio con una configuración de panal, a una velocidad
de 56 Km/h, e impacta sobre el 40% de su superficie frontal, en
el lado del conductor.
Los requisitos que debe superar el vehículo
y los maniquíes en el impacto frontal son:
El
desplazamiento del volante no será superior a 50 mm hacia
arriba ni a 100 mm hacia atrás.
No
deberá abrirse puerta alguna ni accionarse los sistemas
de bloqueo de las puertas delanteras.
Después
de la colisión, debe abrirse, sin empleo de herramientas,
al menos una puerta por fila y poderse liberar a los maniquíes
de sus dispositivos de retención, aplicando una fuerza
máxima de 60 N sobre l mando de apertura, así
como extraerlos del interior sin ajustar los asientos.
Sólo
se permitirán pequeñas fugas de combustible (05,
gr/s).
Los
movimientos de flexión sobre el cuello, la compresión
sobre el tórax, el fémur, la tibia y el desplazamiento
de la articulación de la rodilla no superarán
unas medidas establecidas.

Impacto
lateral
Regulado
por la directiva europea 96/27/CE, este impacto es obligatorio
desde octubre de 1998.
Se lanza una barrera móvil deformable,
cuya masa total será de 950 kg, a 50 Km/h, contra el vehículo
inmóvil. La barrera impactará perpendicularmente
sobre la puerta, en el costado del conductor, donde se sitúa
el maniquí.
Los requisitos para superar la prueba
de impacto lateral son los siguientes:
No
deberá abrirse puerta alguna. Después de la colisión
deberá ser posible, sin utilizar herramientas, abrir
un número suficiente de puertas y abatir los asientos
para evacuar a todos los ocupantes.
Deberá
poderse liberar al maniquí del sistema de retención
y extraerlo del vehículo.
La
cabeza no deberá hacer contacto con la estructura y,
si lo hiciese, no podrá rebasar un límite de deceleración.
La
deformación del tórax y la fuerza máxima
sobre la pelvis y el abdomen estará sujeta a unos valores
determinados.

Pruebas
Euro NCAP
El programa Euro NCAP (New
Car Assessment Program o Programa de Evaluación de Nuevos
Vehículos) pretende ofrecer a los consumidores datos independientes
e imparciales sobre la seguridad de los nuevos vehículos
que se ponen a la venta.
El programa Euro NCAP publicó
su primer informe en 1997, promovido por el Ministerio Británico
de Transportes, la Comisión Europea y asociaciones automovilísticas
de varios países. Los ensayos se componen de tres pruebas
comparativas entre vehículos del mismo tamaño o
segmento: impacto frontal, lateral y protección a peatones.
Los ensayos de impacto frontal y lateral
son realizados del mismo modo que los obligatorios para los test
de homologación, pero a mayor velocidad (64 Km/h). La tercera
prueba del programa Euro NCAP es la de protección de peatones,
que pretende valorar las lesiones que tendría un peatón
en caso de atropello por el vehículo ensayado.
La forma, materiales, dimensiones y estructura de la parte frontal
del vehículo influye de manera determinante en las consecuencias
de un atropello.
Crash
test Cesvimap
Existen
24 centros de investigación en el mundo que pertenecen
al RCAR (Research Council for Automobile Repairs), entre los
cuales se encuentra Cesvimap. El Centro de Experimentación
y Seguridad Vial MAPFRE nació en 1983, como iniciativa
de Mapfre, para investigar las características de los
vehículos. Comenzó en 1986 realizando crash test
a turismos, dada su mayor incidencia en el mercado, ampliando
con posterioridad sus estudios a motocicletas y vehículos
industriales.
En un entorno tecnológico
de 9.000 m² y con un área de crash test dotada de
las últimas tecnologías, Cesvimap analiza los
vehículos que tendrán una mayor respuesta por
parte del público en el mercado. La investigación
se centra, simultáneamente, en los métodos y tiempos
de reparación de los componentes afectados, con el fi
n de obtener unos índices de reparabilidad contrastados,
así como recomendar a los fabricantes de automóviles
sobre aspectos de diseño y construcción.
|