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Atendiendo
a las deformaciones-tipo presentes en el bastidor, es de vital
importancia establecer un orden de actuación adecuado,
para enderezar correctamente el elemento, en el menor tiempo y
con las mayores garantías técnicas y de seguridad.
Debe comenzarse por corregir las deformaciones presentes en el
cuadro central: flecha, diamante y torsión. Debido a la
influencia que estas deformaciones tienen sobre las secciones
extremas del bastidor, en ocasiones pueden conducir a un falso
diagnóstico sobre las secciones extremas.

Pautas
de trabajo
Antes
de iniciar la conformación del bastidor, se deben consultar
los manuales del fabricante del vehículo y ejecutar la
reparación observando sus recomendaciones. El chasis debe
repararse, siempre que sea posible, con la carrocería y
sus órganos mecánicos montados. Únicamente
se desmontarán los elementos estrictamente necesarios para
conformar el bastidor, puesto que los tiempos invertidos en desmontajes
y montajes innecesarios dilatarían el proceso.
Primero se endereza el chasis y posteriormente la carrocería,
nunca al contrario. La aplicación adecuada de los esfuerzos
sobre el bastidor deformado ayudará a corregir simultáneamente
el bastidor y la carrocería. Únicamente cuando el
bastidor presente grandes deformaciones que puedan falsear las
indicaciones de los equipos de verificación, éstas
serán las primeras en aproximarse a cotas. En los otros
casos se comenzará reparando las deformaciones existentes
en la sección central. El enderezado debe practicarse básicamente
aplicando fuerzas de la misma dirección, pero en sentido
contrario a las que provocaron la deformación y con la
menor cantidad de elementos posibles desmontados, puesto que así
fue como se produjeron. El enderezado en frío requiere
el empleo de grandes esfuerzos, con riesgo de grietas y deformaciones
en zonas no afectadas. Durante el estiraje, y siempre bajo tensión,
es conveniente golpear con martillo las zonas deformadas para
eliminar tensiones en el material.

Tipos
de deformaciones
Cada
deformación-tipo debe corregirse de manera específica.
Es fundamental realizar un planteamiento correcto de los tiros
y contratiros, de acuerdo con los daños a reparar y conformarlos
en el orden siguiente:
Flecha
La flecha es el primer daño a corregir. Su conformación
se realiza aplicando un tiro contrario a la deformación
en la zona de máxima flecha y dos contratiros en cada extremo
de la sección central del larguero afectado. (Fig.
1)
Diamante
La resolución del diamante se lleva a cabo aplicando un
tiro hacia delante del larguero retrasado y oponiendo un contratiro
en el punto opuesto del otro larguero. Estos dos esfuerzos se
aplican sobre los extremos del cuadro central y pueden complementarse
con otros dos adicionales, de menor intensidad, sobre la punta
de los largueros. Para anular el momento de giro provocado por
este par de fuerzas, se colocarán dos contratiros en los
extremos de una de las diagonales de la sección central.
(Fig.
2)
Torsión
El aspecto del vehículo con torsión es bastante
aparatoso. Sin embargo, la recuperación es rápida
y fácil. En la torsión siempre pueden considerarse
dos partes altas y dos bajas en cada larguero. La conformación
de esta deformación se consigue colocando apoyos en las
partes bajas y ejerciendo tiros hacia abajo en las altas. (Fig.
3 )
Pérdida de nivel
La pérdida de nivel de uno
de los largueros con respecto al otro, en las secciones extremas
del bastidor, se resuelve sujetándolo firmemente mediante
apoyos y contratiros en los extremos de la sección central.
Dependiendo de la magnitud del daño y de la geometría
del chasis, se aplicarán uno o varios tiros combinados
en la sección afectada. (Fig.
4 )
Ladeo
El desplazamiento lateral se trata de
forma similar a la flecha pero, en el extremo de los largueros
de la sección afectada y en sentido transversal, se aplican
uno o más tiros de sentido contrario al esfuerzo que
produjo la deformación. Se procurará que el esfuerzo
de las traviesas desplazadas sea de tracción y no de
compresión. A esta acción se oponen los contratiros
correspondientes en el extremo opuesto, siempre por detrás
de la deformación, en la zona no afectada. Otro contratiro
se colocará en el extremo opuesto del bastidor para evitar
su giro. (Fig.
5 ).
Compresión
La conformación de este daño
se realiza ejerciendo un tiro de sentido contrario al que produjo
la deformación en el larguero afectado, aplicando el
contratiro en sentido contrario sobre la zona no deformada del
mismo larguero. Para conformar este daño sin romper el
material, se requerirán varias mordazas para el tiro.
Se realizará también un tiro adicional hacia abajo
en la zona de máxima deformación, para ayudar
a recuperar la forma original de la punta del larguero deformado.
(Fig.
6 )
Deformación
combinada
Se denomina así a la concurrencia
de más de una deformación-tipo en el mismo bastidor.
Es la consecuencia más habitual de un impacto medio o
fuerte.
Una vez diagnosticados los daños y verificadas cada una
de las deformaciones-tipo que componen la combinada, se tratarán
en conjunto, planteando varios tiros combinados e intentando
recuperar, simultáneamente, todas las deformaciones-tipo.
(Fig.
7 )

Conformación
de bastidores
La
conformación de bastidores de vehículos todoterreno
suele emplear, en la mayoría de los casos, conjunto de
tiros, contratiros y apoyos, sin que existan puntos de amarre
(pestañas de los estribos) tan visibles como en el caso
de las carrocerías autoportantes.
Uno de los inconvenientes para aplicar los esfuerzos sobre el
bastidor, con la carrocería montada, radica en el reducido
espacio existente para montar las cadenas de tiro y las protecciones
que eviten marcas sobre el bastidor. Una solución consiste
en sustituir las cadenas de tiro por eslingas de nylon, puesto
que, por su flexibilidad y espesor, se adaptan al entorno. Asimismo,
la mayor superficie de contacto entre la eslinga y el bastidor,
y su menor agresividad, evitará daños. Las eslingas
han de protegerse con especial cuidado en las zonas de contacto
con el bastidor o elementos adyacentes. Cualquier arista viva
puede causar daños o seccionar una eslinga al aplicar
un esfuerzo sobre ella. Los esfuerzos necesarios para conformar
un bastidor dependen del tipo de vehículo, del bastidor
y de las deformaciones. En aquellos casos en los que la conformación
precisa grandes esfuerzos, resulta de gran ayuda aflojar las
traviesas atornilladas y los tornillos de unión entre
la carrocería y el bastidor.
Siempre es recomendable trabajar con varios sistemas de fuerzas
en conjunto, con la finalidad de repartir los esfuerzos totales
y evitar esfuerzos puntuales elevados, que pudieran ocasionar
deformaciones al bastidor o sobretensiones a los equipos de
tiro.
Cuando, para la corrección de un diamante, se utilice
un gato expansor como complemento al tiro principal, habrá
que tener en cuenta las características constructivas
del bastidor. El gato ha de formar, con los largueros, un ángulo
inferior o igual a 45º, de modo que la mayor parte de su
fuerza se invierta en corregir el diamante y no en tratar de
separar ambos largueros.
Un aspecto a tener en cuenta es la colocación de los
bloques de apoyo, que absorberán parte de los esfuerzos
que se ejerzan durante el estiraje, eliminando la necesidad
de excesivas potencias de tiro. Los bloques ayudarán
a controlar o corregir las deformaciones verticales.
Para que los contratiros cumplan su función, han de ser
colocados en la posición correcta. Las áreas más
apropiadas para su fijación son los puntos extremos de
cada una de las secciones del bastidor (frontal, central y trasera).
Los contratiros se emplean tanto para corregir desalineamientos,
como para evitar su aparición en áreas no deformadas.
Abrazar el bastidor con un lazo, realizado con la cadena o eslinga,
resulta un buen método de amarre, ya que puede bloquearse
simultáneamente al bastidor, tanto en dirección
longitudinal como transversal.
En los bastidores que dispongan de traviesas tubulares con los
extremos abiertos, puede resultar de gran ayuda insertar por
el extremo un cilindro de diámetro similar al diámetro
interior de la traviesa y aplicar los esfuerzos sobre dicho
cilindro.
Cuando la bancada a utilizar en la reparación disponga
de útiles específicos para amarrar vehículos
todoterreno, serán empleados preferentemente.
Una vez conformado el bastidor en su conjunto, los elementos
deformados y complementos que no sea posible reparar (traviesas,
soportes de carrocería...) serán sustituidos.

Medidas
de seguridad
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