Calidad y medio ambiente

REVISIÓN MEDIOAMBIENTAL DEL TALLER DE CHAPA Y PINTURA
Verde, que te quiero verde

Grado de adecuación a la normativa medioambiental
Identificación de aspectos medioambientales
Análisis de las prácticas medioambientales habituales
Toma de datos
Informe final
Para saber más

Una revisión medioambiental (RM) examina, de manera minuciosa, el conjunto de actividades realizadas por el taller de chapa y pintura y sus consecuencias sobre el entorno. Este diagnóstico permite determinar los riesgos existentes y las oportunidades de mejora de su actuación medioambiental, incluyendo aquéllas que, al mismo tiempo, pueden potenciar su negocio, gracias a la evaluación de la eficacia de sus procesos de trabajo.

Por Raquel Adanero Bejarano

La revisión medioambiental brinda al taller numerosas oportunidades para reducir costes reales y potenciales, así como para mejorar su gestión.

Aspectos medioambientales


Un recorrido por las instalaciones del taller garantiza conocer el grado de cumplimiento medioambiental.


La comunicación con los trabajadores es un requisito indispensable para realizar una RM.

Uno de los objetivos de la revisión debe ser conocer el grado de cumplimiento de las normas medioambientales que se aplican al taller.

La revisión medioambiental (RM) consiste en un análisis detallado de la actuación de una empresa con respecto al medio ambiente, en la que se detectan los problemas y resultados de las actividades que realiza sobre el entorno. Desde un punto de vista empresarial, se trata de un instrumento para evaluar la eficacia de las actividades que desarrolla. En este sentido, su realización puede suponer grandes ventajas:

Reducir costes reales y potenciales
Conocer los riesgos frente a posibles sanciones y multas medio ambientales
Implantar un Sistema de Gestión Medioambiental que diferencie al taller de la competenciante.

Una RM comprende un diagnóstico del grado de cumplimiento de la normativa, la identificación de aspectos, prácticas y riesgos que afectan al taller desde un punto de vista medioambiental.


Recopilar y analizar la normativa medioambiental que se le aplica al taller, incluido todo tipo de licencias y permisos para la actividad, es fundamental para conocer el grado de adecuación a la normativa medioambiental.

Del análisis de las ordenanzas municipales y la normativa autonómica y nacional (sobre emisiones atmosféricas de contaminantes, aguas, residuos, suelos y actividades molestas), se extraen los requisitos de obligado cumplimiento para el taller, para comprobar posteriormente su grado de adecuación a las exigencias y realizar las anotaciones oportunas.

Identificar y cuantificar consumos de electricidad, agua, combustibles utilizados en la calefacción y cabinas de pintura, materiales de pintura, recambios, etc., permitirá detectar posibles despilfarros y corregirlos, a la vez que minimizar el consumo, estimulando prácticas de ahorro. También se considera la peligrosidad de los materiales empleados (nocivos, inflamables, explosivos, etc.) con el objeto de reducir su consumo o de sustituirlos por otros menos peligrosos.

Para identificar estos aspectos, es conveniente utilizar listas de comprobación de consumos y de la contaminación generada.

Durante la revisión medioambiental se pretende conocer si existen métodos de trabajo que incluyan tareas de protección medioambiental (aunque no estén escritos), personas responsables de su realización, el grado de sensibilidad y formación en medio ambiente de los trabajadores y si se impulsa la existencia de una cultura medioambiental en el taller, comprobando si se han realizado mejoras en esta dirección o inversiones económicas. Se trata de analizar las posibles repercusiones sobre el entorno de accidentes que pudieran ocurrir, ya sean derrames de residuos líquidos, incendio, etc., para ejecutar, en adelante, acciones de prevención. También se tratará de conocer la opinión de las personas afectadas por las actividades del taller y estudiar reclamaciones o quejas que pudieran existir.

Procedimiento de la RM

La dirección del taller debe expresar, claramente, los objetivos de la revisión medioambiental. En función de ellos, se establecen las referencias a utilizar, así como el grado de detalle, su alcance y quién puede realizarla (contratación de una empresa externa o personal propio del taller que disponga de los conocimientos oportunos). A partir de aquí se planifica la RM, se procede a la toma de datos y se elabora el informe final. Previamente a la realización de la RM, se debe elaborar el registro de requisitos legales y los documentos para la recogida de la información. La información se recabará mediante una inspección visual y preguntas directas a los trabajadores durante la visita, entrevistas, etc. Puede ser necesario redactar documentos de apoyo, como listas de comprobación o cuestionarios. En esta etapa, conviene adoptar un punto de vista microscópico, descendiendo al detalle en cada operación, identificando así un mayor número oportunidades de mejora medioambiental. Gran parte de la información necesaria se recopila contrastando con otros documentos, como el consumo de energía, agua y materiales utilizados; sin embargo, es imprescindible recorrer las instalaciones para: · Identificar todos los focos de emisión a la atmósfera (chimeneas de calderas de combustión, de extracción de polvo o de gases de las cabinas de pintura). · Determinar si son notables los niveles de ruido y olores en el exterior del taller. · Conocer dónde se sitúan los puntos de vertido de las aguas que salen del taller al exterior y cuál es su destino. · Descubrir la posible contaminación de las aguas, analizando los métodos de trabajo (si se evita eliminar todo tipo de residuo líquido por esta vía, si se recogen los restos de lijado por vía seca, etc.) · Clasificar cada uno de los residuos que se generan (peligroso o no peligroso). El informe final incluye, además del listado de los aspectos medioambientales del taller y del estado de cumplimiento de la normativa medioambiental que se le aplica, unas conclusiones generales, determinando cuáles son los puntos fuertes en su actuación medioambiental, problemas, riesgos existentes y oportunidades de mejora. Todo esto servirá de base para planificar una serie de acciones concretas, estableciendo un orden de actuación, en función de la importancia de las carencias encontradas y de las posibilidades económicas. Las actividades de mayor urgencia deberían ser aquellas destinadas a cumplir con la normativa medioambiental. Por lo tanto, en sí misma, una revisión medioambiental no es ninguna solución, pero sitúa al taller en una posición de privilegio, que permitirá determinar acciones dirigidas a la mejora de su negocio. ENTRESACADOS · Una RM comprende un diagnóstico del grado de cumplimiento de la normativa, la identificación de aspectos, prácticas y riesgos que afectan al taller · La revisión medioambiental brinda al taller numerosas oportunidades para reducir costes reales y potenciales

Para saber más

Área de calidad y medio ambiente: calidad@cesvimap.com
"Sistema de Gestión Medioambiental". David Hunt.
Mc Graw-Hill, 1996.
Reglamento CEE 1836/93 (EMAS) "Sistema comunitario de gestión y auditoría medioambientales".
Fundación Entorno.www.fundacion-entorno.org