Descripción
del equipo
En
la pistola GTI-G HVLP de DeVilbiss, la alimentación del
producto se realiza por gravedad, a través de un depósito
de 0,6 l, que lleva un filtro contra impurezas y un sistema
antigoteo. La pintura pasa de aquí al cuerpo de la pistola,
que incorpora juntas y empaquetaduras autoselladas de larga
duración. El acabado exterior de níquel químico
confiere el brillo metálico propio de este tipo de acabados.
En cuanto al pico de fluido y la aguja, se han desarrollado
en acero inoxidable, con el objeto de que la aplicación
de las pinturas de base agua no genere ningún problema
en el mantenimiento de estas piezas.
La pistola se ha concebido bajo una tecnología HVLP,
es decir, utiliza alto volumen de aire a baja presión
para lograr un elevado coeficiente de transferencia, lo que
permite rentabilizar el producto aplicado, con una importante
reducción de la niebla de pulverizado, mejorando así
el entorno del pintor en la cabina. Todo ello, sin grandes exigencias
de aire a la entrada de la pistola.
El equipo posee cabezales de aire (nº
100 y nº 110), desarrollados para la aplicación
de todo tipo de pintura. Mediante el nuevo cabezal 110, se logra
aumentar la atomización, y obtener acabados más
finos, con un mayor grado de estiramiento de la pintura. Hay
que tener en cuenta que el cambio de cabezal genera una modificación
en el abanico y una variación de presión a la
entrada de la pistola.
Por otro lado, la posibilidad de incorporar al depósito
de la pistola la bolsa de pintura, además de facilitar
el tratamiento de los residuos y el mantenimiento del equipo,
permite realizar aplicaciones en diferentes partes de la carrocería
con el equipo completamente invertido, como si de una pistola
de succión se tratase. Este sistema mejora indudablemente
el impacto ambiental del proceso de pintado, sin renunciar a
la rentabilidad de la operación, puesto que disminuyen
el tiempo y los materiales empleados en el lavado de la pistola.

Mantenimiento,
seguridad e higiene
Las
recomendaciones para el correcto funcionamiento del equipo están
enfocadas fundamentalmente a la realización de un adecuado
proceso de lavado y quedan minimizadas con el uso de la bolsa
de pintura para el depósito.
Debe
tenerse la precaución de arrojar las bolsas usadas al
mismo recipiente de los botes de pintura vacíos y los
vasos de mezcla utilizados.
Merece especial atención recordar que, cuando se utilicen
pinturas de base acuosa, será necesario utilizar productos
específicos para su limpieza.
Desde el punto de vista de la seguridad e higiene
en el trabajo, hay que tener en cuenta, además de las medidas
propias de la instalación (mantenimiento de filtros, aspiraciones
adecuadas, ambiente de trabajo limpio...), determinadas normas
de protección personal, como llevar mono de trabajo, mascarilla
contra vapores, guantes y gafas.

Regulación
y control
El
equipo posee las siguientes posibilidades de regulación
para su control y uso:
Regulador
de producto:
Se encuentra situado en la parte trasera
del cuerpo de la pistola. Girando el pomo hacia la izquierda
o hacia la derecha, se varía la aportación de
producto.
Regulador de abanico:
Permite, de una forma rápida
variar el tamaño del abanico según las necesidades.
Se encuentra situado igualmente en la parte trasera del cuerpo,
justo encima del regulador de producto.
Comprobador de presión
en la entrada del aire:
Se ajusta al cuerpo de la pistola, mediante
un enchufe rápido, en la parte inferior. Permite conocer,
en todo momento, cuál es la presión de entrada
en la pistola, ya que se sitúa junto a la entrada de
aire.
Comprobador de presión
en boquilla:
Se utiliza para verificar que la presión
en la boquilla sea la correcta (0,7 bar máx.) con la
primera posición del gatillo y con los reguladores de
producto y abanico abiertos al máximo.
Las pruebas han sido realizadas siguiendo las
especificaciones del fabricante, con el pico 1,4 mm. Con productos
con base disolvente, se ha empleado el cabezal 100, mientras que,
con los productos base agua, se ha utilizado tanto el cabezal
100 como el 110. Posteriormente, se ha probado el cabezal 110
con pintura al disolvente.
Dichas pruebas han aportado las siguientes conclusiones:
El
acabado superficial que presenta el equipo, así como
la posibilidad de utilizar la bolsa de pintura facilitan, en
gran medida, su proceso de limpieza.
El tiempo de adaptación de la bolsa al sistema es muy
corto y no requiere una formación especial, con la consecuente
disminución del tiempo empleado en su instalación
y desechado.
Es una pistola de fácil manejo con ambas manos.
La dimensión y forma del abanico, largo y uniforme, permite
realizar un buen solapado. Este abanico genera una niebla de
pulverizado reducida.
Resulta sencillo adaptarse a la distancia (unos 15 cm) y a la
velocidad de aplicación, obteniendo así un acabado
de calidad y sin piel de naranja.
Para la aplicación de determinados productos (base bicapa
al disolvente o al agua) la presión necesaria es inferior
a los 0,7 bar en punta de pistola.
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