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En
un taller de reparación de vehículos, los trabajos
realizados por el chapista resultan muy variados: desmontaje y
montaje de accesorios y piezas amovibles, operaciones de repaso
de chapa, sustitución de piezas soldadas de la carrocería,
conformación de daños que afectan a la estructura
del vehículo, etc. Para efectuar todas estas tareas con
la calidad exigida y dentro del tiempo de trabajo establecido,
es absolutamente necesario que cada chapista disponga, en su puesto
de trabajo, de un conjunto de equipos, herramientas y utensilios
adecuados a tal fin. A continuación se relacionan las principales
herramientas, clasificadas según su modo de accionamiento
y finalidad, que sería recomendable que el chapista tuviera
en su carro personal, sin olvidar los elementos de protección.

Herramientas
manuales
Las
herramientas manuales pueden clasificarse en función
de la operación en la cual se emplean. Es posible distinguir
los siguientes grupos:
·
Desmontaje y montaje de guarnecidos y accesorios. La
unión de los guarnecidos y accesorios a la carrocería
se realiza mediante elementos de fijación muy diversos.
El profesional debe contar con juegos de diversas llaves y destornilladores
y con útiles específicos de desmontaje adecuados
a los distintos tipos de fijación.
·
Repaso de chapa. Para esta operación se dispondrá
de herramientas de percusión, como martillos de golpear
y de acabado, lima de repasar y mazos de madera, plástico
o goma, además de herramientas pasivas como tases, tranchas
y palancas. Son múltiples los instrumentos utilizados
para realizar esta operación, en cuanto a su forma y
características, adaptándose a los diferentes
tipos de deformación, a la geometría y accesibilidad
de la zona.
·
Operación de corte. Las herramientas manuales
para los trabajos de corte de chapa son principalmente cortafríos
o cincel y tijeras de chapista. Para trabajos sobre otros materiales,
podrá disponer de corta-alambres, tijeras y cuchilla.
·
Fijación de piezas. Es necesario ajustar convenientemente
las piezas sustituidas, antes de proceder a la soldadura. Un
juego de mordazas autoblocantes de distintas formas y geometría
servirán para estas operaciones.
·
Marcado y trazado. Para el marcado de puntos donde se
taladre, o en el trazado de líneas de corte en sustitución
de piezas, se emplean granetes y puntas de trazar.

Herramientas
de accionamiento neumático y eléctrico
El
equipamiento personal incluye una serie imprescindible de herramientas
automáticas de accionamiento neumático o eléctrico.
Su empleo aporta las siguientes ventajas:
·
Rapidez en las operaciones, disminuyendo los tiempos de reparación.
· Menor fatiga.
· Reducción
de los daños causados en la carrocería, al realizar
las operaciones de forma más controlada.
· Mejora de la calidad
ofrecida en la reparación.
Entre las herramientas de accionamiento neumático o eléctrico
más comunes están las siguientes:
· Sierra de vaivén:
Con este equipo se obtienen cortes
precisos y limpios en metales, plásticos, madera, etc.
Se usa para cortes de precisión en sustituciones de piezas
soldadas de carrocería, principalmente por sección
parcial.
· Despunteadora:
Este equipo está especialmente diseñado para la
eliminación de los puntos de soldadura, por medio de taladrado
o fresado, en los procesos de sustitución de piezas de
la carrocería. Su sistema de regulación de profundidad
de corte permite la separación rápida de las pestañas
de unión sin dañar la pieza o piezas, que permanecen
en la carrocería como soportes del nuevo recambio.
· Taladro:
Es una herramienta de gran utilidad, pudiéndose ejecutar
multitud de operaciones sobre diferentes materiales. Para ello,
únicamente será necesario acoplar los útiles
o accesorios siguientes:
- Brocas:
operaciones de taladrado de diferentes materiales y desgrapado
de puntos de soldadura.
- Discos de nylon:
lijado y eliminación de pinturas, corrosión, soldaduras,
etc.
- Discos de acero trenzado
o impregnado: eliminación
de pinturas, antigravilla, protector de bajos, masillas y selladores.
- Discos de vinilo:
eliminación de adhesivos de molduras embellecedoras.
· Amoladora angular:
Este equipo está indicado para aquellos trabajos en los
que se necesita un gran poder de abrasión, mediante el
empleo de discos abrasivos de grano P36 y P50, como el repaso
de cordones de soldadura. Puede utilizarse para la eliminación
de pinturas, corrosión, etc., con discos apropiados.
· Lijadora excéntrico-rotativa:
Este equipo se emplea para el acabado en las aplicaciones de soldadura
blanda de estaño-plomo, debido a su excelente acabado superficial.
Armarios
y carros portaherramientas
Todas
las herramientas que se han mencionado anteriormente han de estar
ubicadas en un lugar determinado y agrupadas de modo que sigan
un orden lógico, para que el chapista las tenga siempre
localizadas y a mano, evitando así la pérdida de
tiempo en su búsqueda. Una de las soluciones más
idóneas son los carros portaherramientas, de distintas
capacidades y dimensiones. Una de las grandes ventajas de estos
carros es su movilidad.
Seguridad
e higiene
El chapista
ha de disponer también de los elementos de protección
personal necesarios para evitar los riesgos derivados de las operaciones
que realiza y los productos que manipula. Los elementos más
comunes son los siguientes:
· Guantes
de seguridad: normalmente, están fabricados con
materiales resistentes, como kevlar, fibra de vidrio o cuero.
Su función principal es proteger las manos de golpes, cortes
y quemaduras durante la soldadura y reparación de carrocería.
· Guantes
de protección: están indicados para proteger
la piel de las manos del contacto con los productos químicos
utilizados durante los trabajos de reparación. Se fabrican
en vinilo, látex, goma y plástico. También
existen cremas protectoras que pueden realizar la misma función;
si bien, su utilización se limita a operaciones en las
que no se trabaje con líquidos.
· Mascarillas:
han de evitar la inhalación de polvo, humos, gases tóxicos
y partículas durante los trabajos de soldadura, lijado,
desbarbado, manipulación de productos químicos,
etc. Para cada operación, se utilizará la mascarilla
adecuada.
· Gafas
y pantallas faciales: se usan para proteger los ojos de
la proyección de chispas, partículas y líquidos
en operaciones de desbarbado, lijado, desmontaje de lunas y manipulación
de líquidos tóxicos.
· Protectores auditivos:
su función principal es atenuar las frecuencias sonoras
a las que está expuesto el operario en operaciones de repaso
de chapa, corte, empleo de martillos, etc. Existen tapones endoauriculares,
reutilizables o de un solo uso, y orejeras con banda de cabeza
y almohadillas higiénicas.
· Equipo
de protección para soldadura: en soldadura, el operario
está expuesto a riesgos, como quemaduras por proyección
de chispas incandescentes y exposición a los rayos ultravioleta
emitidos por el arco eléctrico. Para evitarlo, debe equiparse
con una pantalla o careta de soldadura con filtro de protección
especial para el tipo de soldadura realizado, mandil, manguitos,
guantes y polainas de cuero.
· Calzado
de protección: para evitar golpes y cortes en los
pies durante la manipulación de herramientas y piezas pesadas,
debe usarse un calzado específico, con puntera resistente
de acero o plástico especial.
Además de utilizar correctamente los
elementos citados, una norma importante de seguridad que el profesional
chapista debe tener presente es la de conocer perfectamente las
características técnicas e instrucciones de uso
de los equipos y de las herramientas que utiliza. De esta forma
limitará, en gran medida, la materialización de
los riesgos.
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