Carrocería
El
concepto de carrocería ASF (Audi
Space Frame) ha evolucionado con el nacimiento del A2.
Fabricado íntegramente en aluminio, las piezas ensambladas
para la construcción de la carrocería se distinguen
por su método de elaboración: inyección
o fundición, extrucción y estampación.
El aluminio
inyectado es una solución adoptada para las piezas
estructurales multiformes, como los largueros, los pases de
rueda y los pilares centrales, entre otras. Se fabrican inyectando
el aluminio sobre un molde al vacío, a alta temperatura,
lo que les confiere un aspecto de pieza de fundición.
Por otra parte, determinadas
piezas de la estructura, que sirven de unión entre las
anteriores, como los montantes de techo, estribos y traviesas
del piso, están realizadas mediante perfiles
de aluminio moldeados a presión.
El resto de las piezas que componen
la estructura interna y los elementos de revestimiento de la
carrocería exterior del vehículo están
fabricadas por estampación.
Representativo del A2 resulta
el ensamblaje de la carrocería, en el que se han empleado
tres métodos: soldadura MIG, soldadura láser y
remachado. En determinadas zonas, como el pilar delantero, se
han combinado dos de estas soluciones, la soldadura láser
y el remachado.
La soldadura
MIG se encuentra, principalmente,
en el ensamblado de las piezas de aluminio inyectado y en la
unión de éstas a otras, así como en las
piezas tubulares.
La técnica láser
es el método de soldadura más empleado en la carrocería
del Audi A2. Se ha utilizado en numerosas uniones entre piezas
estampadas y en su fijación con otras de aluminio inyectado
o tubulares.
Quizás la unión
por remachado sea el recurso
más novedoso de los empleados en la construcción
de carrocerías para el tipo de material utilizado en
el Audi A2, el aluminio. Este método de unión
se puede apreciar en un gran número de piezas de la carrocería,
tanto exteriores como interiores.
El taller ha de disponer de
herramientas y útiles específicos para la reparación
del aluminio, ya que se trata de un material diferente. Audi,
de hecho, dispone en sus concesionarios de una zona independiente,
destinada exclusivamente a la reparación de los modelos
fabricados en este material. Esta distinción viene impuesta
por la necesidad de evitar el riesgo de corrosión galvánica,
provocado por la entrada en contacto de materias de diferente
potencial electroquímico (aluminio y acero). Así,
las herramientas destinadas a la reparación de aluminio
estarán perfectamente identificadas para no ser alternadas
nunca con operaciones sobre acero.
Para evitar este riesgo, todos
los tornillos de acero y los elementos de fijación que
entran en contacto con el aluminio están provistos de
un recubrimiento especial
con contenido de polvo de zinc y aluminio, que evita la corrosión
por contacto. Asimismo, se les dota de una coloración
verde para su perfecta identificación.
La punta del larguero
delantero (de color azul) es
una pieza de configuración tubular que se atornilla al
larguero (de color rojo). Absorbe progresivamente la energía
y se deforma por completo antes de transmitirla al propio larguero.
En colisiones de pequeña y media intensidad, en las que
la deformación no haya alcanzado al larguero, bastaría
con sustituir la punta, por lo que no habría que emplear
la soldadura y el proceso de reparación sería
muy simple.
Mediante grapas y tornillos
se fijan las aletas delanteras, las estriberas y los aletines
traseros del A2, que no son de aluminio, sino de plástico.
Compuestos también por
un envolvente de material plástico, se presentan los
paragolpes, reforzados
con una traviesa de aluminio. Dicha traviesa incorpora una zona
fusible que absorbe la deformación en impactos de baja
intensidad, evitando que se trasmita a la punta del larguero.
De material plástico,
a su vez, el frente del
Audi A2 se puede desmontar (con radiadores y faros incluidos),
soltando tan solo seis tornillos, una vez retirados el paragolpes
y el capó.
Las puertas,
formadas por varias piezas, tienen una configuración
peculiar. El panel de puerta va engatillado sobre un armazón,
que se suministra en conjunto. Atornillado sobre este armazón,
el marco de puerta soporta el elevalunas y continúa hasta
la parte inferior de la puerta. Sobre este conjunto, se atornilla
una pieza de aluminio, a modo de cierre, sobre la que se monta
el guarnecido interior.
Una de las particularidades
más llamativas del Audi A2 es el denominado módulo
de servicio, sistema de acceso para el mantenimiento
del vehículo. Si se pretende abrir el capó delantero
de la manera tradicional no será posible; en su lugar,
el A2 dispone de una trampilla, situada a modo de rejilla de
radiador, a través de la cual se accede a las bocas de
llenado del aceite del motor y del líquido del limpiaparabrisas,
así como a la varilla de comprobación del nivel
de aceite. En caso de ser necesario acceder al motor, se puede
desmontar y retirar el capó fácilmente, actuando
sobre dos cierres rápidos.