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Identificación
y clasificación
Los
cuadriciclos son una categoría de vehículos a motor,
homologada por la legislación española en enero
de 1998 para adaptarse a la aprobada por la Unión Europea
en 1992.
A partir del texto de la reglamentación
vigente, cabe distinguir dos grupos de cuadriciclos:
Cuadriciclos ligeros:
vehículos de cuatro ruedas, cuyo peso máximo en
vacío es de 350 kilos, sin incluir el de las baterías
en el caso de los vehículos eléctricos. Su velocidad
máxima, por construcción, no debe superar los
45 km/h y el motor que equipan debe tener una cilindrada de
hasta 50 cc, para los motores de explosión de gasolina,
o una potencia máxima neta que no exceda de 4 Kw (5,4
CV) para el resto de motores.
Los
requisitos para su conducción son equivalentes a los
de un ciclomotor, necesitando sólo la correspondiente
licencia de conducción de ciclomotores. Por lo tanto,
a partir de los 14 años de edad se podrá conducir
este tipo de vehículos, si bien será necesario
haber cumplido 16 años para poder llevar un acompañante.
Como no es preciso disponer de ningún tipo de permiso
de conducción, a los cuadriciclos ligeros también
se les denomina vehículos sin
permiso (V.S.P.).
Cuadriciclos:
vehículos de cuatro ruedas que no reúnen los requisitos
anteriores y cuyo peso en vacío no es superior a 400
kg (550 kg, en el caso de vehículos de transporte de
mercancías). Su motor no debe tener una potencia superior
a los 11 Kw (15 CV).
Para su conducción se necesitará
el permiso A1.
Ver
tabla
En estas categorías, no deben incluirse
ciertos vehículos que cuentan con unas dimensiones semejantes
a los cuadriciclos, como es el caso del modelo SMART, pero que
incorporan motorizaciones de mayores prestaciones. Por ello, para
su conducción será necesario disponer del permiso
de clase B.

Características
constructivas de los cuadriciclos
Las
carrocerías de los cuadriciclos presentan unas características
constructivas muy diferentes a las de los vehículos convencionales,
debido a su reducido peso y dimensiones, y al empleo de materiales
plásticos en su fabricación, principalmente. Dada
la gran variedad de fabricantes de cuadriciclos, la estructura
que adoptan difiere notablemente según el modelo de que
se trate, pudiéndose distinguir dos tipos de configuraciones:
- Estructura con chasis independiente.
- Carrocería monocasco.
· Estructura
con chasis independiente
Este tipo de construcción
consiste en un chasis sobre el que se montan los componentes
mecánicos y la carrocería del cuadriciclo. El
chasis está formado por tubos de acero o de aluminio,
soldados entre sí, y soporta las condiciones de carga
a las que está sometido el vehículo durante su
conducción.
La carrocería, soportada
por el chasis, generalmente está constituida por un armazón
formado por tubos de acero o aluminio de sección reducida.
Al armazón se ensamblan, mediante adhesivos, los paneles
exteriores e interiores fabricados en materiales plásticos,
como
>PC-ABS<, >ABS<, >PVC< ó >UP-GF<.
La fijación del armazón de la carrocería
con el bastidor se realiza mediante tornillos o soldadura.
Las piezas móviles de
la carrocería (puertas, capó y portón)
también están fabricadas en materiales plásticos,
si bien, determinados modelos también incorporan refuerzos
interiores de acero o aluminio.
·
Carrocería monocasco
Este tipo de construcción
está basado en el concepto de carrocería autoportante,
en el cual la carrocería soporta tanto a los conjuntos
mecánicos, como a sí misma. En su fabricación,
se emplea poliéster reforzado con fibra de vidrio y los
diferentes paneles que conforman la carrocería están
ensamblados entre sí mediante adhesivos.
Este tipo de estructura
cuenta también con soportes metálicos, a modo
de subchasis, que sirven como elemento de unión de los
componentes mecánicos a la carrocería. La fijación
de los citados soportes a la carrocería se realiza mediante
tornillos y adhesivos.
Ver
tabla

Reparabilidad
de los cuadriciclos
La
reparación de este tipo de vehículos se encuentra
condicionada por sus especiales características constructivas
y por los materiales empleados en su fabricación, por lo
que los métodos y las técnicas de trabajo presentan
ciertas peculiaridades respecto a los empleados en vehículos
convencionales.
Básicamente, las operaciones que se
efectúan sobre un cuadriciclo son las siguientes:
- Sustitución de elementos.
- Reparación de plásticos.
- Conformación estructural.
·
Sustitución de elementos
Para la reparación de estos vehículos,
se encuentran disponibles una serie de recambios. Aunque su número
y variedad depende de cada fabricante, en líneas generales
se pueden citar los siguientes:
- Faros y pilotos.
- Paragolpes.
- Costados completos.
- Puertas y capós.
- Lunas.
- Carrocería completa.
- Chasis y subchasis.
- Armazón de la carrocería.
En el ensamblaje de piezas, deberán
lograrse uniones iguales a las originales, que podrán ser
soldadura de acero o aluminio, soldadura de plástico, adhesivos
o tornillos.
·
Reparación de plásticos
La reparación de las piezas de plástico
de los cuadriciclos está condicionada por el tipo de material
de que están compuestos:
Los paneles de materiales termoplásticos presentan una
reparación limitada, dado su reducido espesor -entre 1,5
y 2 mm-. Por tanto, en lugar de emplear el soplete de aire caliente,
como ocurre habitualmente en este tipo de piezas, es aconsejable
el uso de soldadores eléctricos de resistencia o la aplicación
de adhesivos.
Las piezas de poliéster reforzado con
fibra de vidrio ofrecen una reparabilidad que no difiere en gran
medida de las técnicas de trabajo empleadas en vehículos
convencionales.
· Conformación estructural
Ante un impacto de cierta importancia, pueden
originarse deformaciones en la estructura interna del vehículo
que afecten al chasis y al armazón de la carrocería.
Para su conformación, será necesario
realizar una diagnosis previa de los daños y, posteriormente,
establecer un proceso de reparación adecuado a la especial
configuración de los cuadriciclos. Dado que su estructura
es mucho menos robusta que la de un vehículo convencional,
para su reparación no es imprescindible el empleo de la
bancada, pudiéndose utilizar en su lugar equipos de tracción
formados por gatos hidroneumáticos, cadenas y eslingas.
Diagnosis
de daños
Para
poder efectuar una diagnosis precisa de los daños en el
bastidor, será necesario desmontar los accesorios de la
parte dañada del cuadriciclo.
Seguidamente, con el objeto de verificar las deformaciones adicionales
que pueda presentar el bastidor, se realizará un control
de los puntos básicos mediante el empleo de un compás
de varas. Para ello, una vez colocado el vehículo en un
elevador, se tomarán como puntos de referencia aquellos
que estén lo más alejados posible de la zona de
impacto. Así, por ejemplo, en el caso de un impacto frontal,
serán los puntos de fijación del eje trasero los
adecuados para tomar las medidas necesarias.
Las posibles variaciones en longitud se comprueban
tomando longitudes y diagonales entre puntos afines, midiendo
desde los puntos de referencia hacia la zona afectada. Asimismo,
la verificación de las variaciones en altura de los puntos
de medida se efectuará mediante la burbuja de nivel del
compás de varas.
Ambas deformaciones se corregirán
en las operaciones de estiraje, utilizando el compás de
varas para comprobar la evolución de la reparación
en todo momento.
Proceso
de reparación
Mediante
el empleo de gatos de expansión, se corregirán las
desviaciones en longitud, anchura y altura de los diferentes puntos
de medición.
En las operaciones de estiraje, y con objeto
de evitar marcas y deformaciones en la estructura del bastidor
por el empleo del gato de expansión, es recomendable utilizar
unos tacos de madera en los puntos de apoyo sobre el bastidor.
Una vez conformado el bastidor, se repararán
el resto de las zonas afectadas, surgiendo, en ciertas ocasiones,
la necesidad de tener que soldar de nuevo partes del bastidor
dañadas. Para ello, y una vez acondicionadas las superficies
a soldar, con el empleo de un equipo de soldadura MIG apropiado
al material, se aplicarán unos puntos de soldadura que
fijen provisionalmente la pieza. Con el compás de varas
se comprobará que el conjunto a ensamblar se ha posicionado
de manera correcta, soldándose la zona de forma definitiva.
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