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La
peritación de trabajos de pintura en los años 80
se realizaba en función de criterios difíciles de
valorar. Podían cuantificarse según el coste de
la mano de obra, fijar un precio para cada pieza a pintar, etc.
Cesvimap inició en 1983 pruebas reales para diseñar
un nuevo sistema que aunara las ventajas de los diferentes sistemas
de valoración en España y en el extranjero, pretendiendo
evitar los inconvenientes observados. Así, en esta década,
Cesvimap realizó pruebas sobre todo tipo de condiciones
y superficies: piezas independientes y contiguas, horizontales
y verticales, nuevas y reparadas con daños leves, medianos
y fuertes, acabados monocapa o bicapa, diferentes productos de
pintura, equipos, herramientas, etc.
Nacimiento
del baremo
En
1990, Cesvimap, tras verificar los resultados de su investigación
en procesos de reparación reales en el Taller Piloto de
Majadahonda, lanza una herramienta de trabajo que se haría
básica: el baremo de pintura.
Al baremo se le exigían las siguientes
condiciones:
- Diferenciación entre los acabados de pintura.
- Valoración por superficie de trabajo, en lugar de por
pieza.
- Universalidad para todos los vehículos y modelos.
- Clasificación de daños, según la superficie
de las zonas afectadas.
- Valoración, por separado, de tiempos y materiales.
Durante el periodo de pruebas, Cesvimap controló
los tiempos de trabajo y los consumos de los diferentes productos.
Estos datos se trataron estadísticamente, a la vez que
se consideraron varios suplementos correctores, como fatiga, nivel
de eficacia del operario, trabajos repetidos, etc.
Además, al igual que los fabricantes
de automóviles exigían unos estándares de
calidad para los trabajos de pintura en fabricación, Cesvimap
elaboró su "Estándar
de Calidad en Pinturas de Reparación" para
el baremo de pintura. En él recogía unos parámetros
fundamentales -resistencia de la pintura, espesor de los productos
de fondo...-, y unos estándares para el proceso de pintado
que garantizaran la calidad y durabilidad de los trabajos de pintura
en reparación.
Evaluando todo lo anterior, se establecieron
los pilares que sustentan el baremo: peritar en función
del tipo de acabado, nivel de daño y superficie a pintar,
materializado en la fórmula "A+BxS".
El valor A, o constante, indica los trabajos
que se realizan de forma fija, independientemente de la superficie
de trabajo: búsqueda del color o limpieza de la pistola,
por ejemplo. El valor B, que multiplica a la superficie de trabajo
S, representa aquellas operaciones que sí dependen de la
amplitud del área que se pinta: lijado, aplicación
de productos de preparación y de acabado...
Estos valores, A y B, dependen de dos variables: del tipo de acabado
(monocapa, bicapa) y del nivel de daño (leve, medio, fuerte
o pieza nueva). Además, se consideraron otras situaciones
como el pintado de interiores, la existencia de soldaduras o las
sustituciones parciales, que se ajustaron mediante coeficientes
correctores.
De esta manera, esta herramienta permitía
cuantificar los tiempos de trabajo y los materiales precisos para
cualquier proceso. Además, al valorar en función
de la superficie a pintar, del tipo de acabado y del nivel de
daño, se pretendía eliminar variables "subjetivas":
marca del vehículo, precio por pieza, dependencia de los
materiales respecto del precio/hora del taller, etc.
El Baremo Tiempos y Materiales de Pintura
Cesvimap es una herramienta universal, sencilla y objetiva
para la valoración de los trabajos de pintura.
Contenido
Dentro
de todos los trabajos de pintura que se han incluido en el baremo,
existen algunas variables que no están contenidas por no
ser propias del pintado. Por ejemplo, algunas operaciones -montajes
y desmontajes, aplicación de selladores, pulidos y abrillantados
adicionales, etc.- o tiempos, como el secado. En cuanto al coste
de los materiales, sólo se contemplan los consumibles propios
del trabajo, excluyendo los equipos y herramientas, mantenimiento,
ropa de trabajo, etc., que debe deben ser soportados por el coste
por hora de trabajo que haya establecido cada empresa.
Evolución
del baremo
Esta herramienta se publicó
en 1990. Su principal cualidad ha sido su capacidad de actualización,
renovándose de acuerdo a la evolución tecnológica
del sector y a los cambios en el precio de los materiales, fijados
por los productores. Habitualmente, la actualización en
estos precios se realiza una o dos veces al año.
El primer cambio sustancial del baremo fue
la supresión del acabado sintético, utilizado en
monocapa. Más adelante, Cesvimap consideró la incorporación
de los acabados bicapa perlado, como respuesta a la creciente
utilización de estos colores. Con este fin, se añadió
un tercer anexo al baremo, y se facilitaron las fórmulas
para valorar estos acabados.
Si bien es preciso destacar que nuestro
centro de investigación analiza constantemente los nuevos
productos, equipos y herramientas que aparecen en el mercado,
examinando su posible influencia, su incorporación al baremo
se producirá únicamente ante un uso mayoritario
en el taller. Tal es el caso de las pistolas aerográficas
HVLP o de las últimas de alto coeficiente de transferencia,
así como sucede también con imprimaciones, aparejos,
colores y barnices de nueva tecnología.
Utilización
del baremo
A
la actualización de contenidos de esta herramienta, se
une la adaptación en el soporte más adecuado para
los profesionales del sector reparador: talleres, peritos, recepcionistas,
etc. Su publicación inicial fue en papel, pero tan sólo
tres años después se ofreció conjuntamente
un miniordenador de bolsillo, la denominada calculadora
de pintura, que permitía
valorar automáticamente los importes de mano de obra y
materiales de cada trabajo. Además de la agilidad de este
sistema, era portátil, por lo que se podía peritar
en cualquier parte.
En el año 2000, se ha transformado
en un programa informático en CD-Rom, Tiempos
y Materiales de Pintura, que permite
realizar las valoraciones de forma rápida y sencilla en
el ordenador. Este programa se ha actualizado en 2001 con la versión
2.1, que, junto al cálculo de los tiempos y materiales
asignados a cada trabajo, ofrece una característica útil
y novedosa: aconseja qué cantidades de aparejo, color y
barniz deben prepararse.
La actualización constante del baremo, en contenidos y
formatos, es la que lo logra que lo adopte el sistema de valoración
más utilizado: Audatex. La inmensa mayoría de las
peritaciones de pintura que se realizan por Audatex se efectúan
con el baremo de pintura Cesvimap. Más recientemente, Guía
de Tasaciones también lo ha incorporado a su sistema de
peritación. La metodología de tiempos también
es compartida por los otros centros de investigación de
filosofía Cesvimap.
En
un futuro...
En consonancia con
la evolución del mercado, y acorde con la propia historia
de Cesvimap, nuestro centro continuará actualizándo
el baremo en procesos, equipos o vehículos, para responder
a los profesionales que lo utilizan.
Así, ofrecerá la valoración
para acabados con pinturas HS o de alto contenido en sólidos,
en procesos monocapa, y de acabados realizados mediante pinturas
al agua en procesos bicapa. Este propósito se basa en la
aceptación, cada vez mayor, de estas pinturas, por motivos
medioambientales, de calidad y rentabilidad.
También incorporará equipos aerográficos
de alto coeficiente de transferencia, de acuerdo a los desarrollos
realizados para reducir las emisiones de disolventes a la atmósfera.
Asimismo, Cesvimap estima ampliar la aplicación
del baremo a otras gamas de vehículos que necesitan productos
y procesos diferentes a los actualmente tratados.
Las evoluciones que en productos, equipos
y herramientas se van produciendo en el sector actualizan el mismo,
pero siempre con la premisa de que su presencia y uso en el mercado
sea mayoritario. Por ello, el Baremo de Pintura, con doce años
de historia, sigue siendo un instrumento útil y necesario
para los profesionales de la reparación de automóviles.
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