Pull
Bond System es un sistema de reparación de daños
mediante tracción con martillo de inercia. Sustituye la
soldadura de clavos o arandelas por el empleo de ventosas, que
se adhieren a la zona dañada con adhesivo.
Su utilización está indicada
sobre diferentes substratos: acero, acero inoxidable, acero
cincado o galvanizado, y aluminio.
El equipo ha sido ideado para la recuperación
de daños pequeños y medianos en chapa con un espesor
entre 0,5 y 2 mm, y en zonas de acceso limitado. Resulta también
de ayuda como complemento a los distintos sistemas y métodos
de reparación tradicionales.
Dentro del campo de las motocicletas,
su uso está indicado en la reparación de depósitos
de combustible, al eliminar el delicado proceso de desgasificación
y, en general, en aquellas piezas metálicas que presenten
daños económicamente más costosos de reparar
con los métodos tradicionales.

Adhesivo
de fusión en caliente
Se
suministra en barras cilíndricas de 12 mm de diámetro
y 180 mm de longitud. Es un copolímero de etileno-vinilo-acetato
(EVA).
Necesita ser calentado para que una la ventosa
a la pieza a reparar. Una vez enfriado, queda totalmente solidificado,
proporcionando una unión resistente.

Ventosas
Son
de material plástico poliamida (PA), de gran resistencia,
por lo que pueden soportar importantes esfuerzos sin que se produzca
su rotura.
Su cometido es unirse a la chapa por medio
del pegamento, para habilitar la recuperación de los daños
con la tracción del martillo de inercia.
Existen diferentes tipos, que se identifican
por colores, según su grado de flexibilidad.

Pistola
para encolado
La
pistola es la herramienta con la que se aplica de forma cómoda
y rápida el adhesivo. Funciona mediante un termostato,
regulable a tres posiciones. La temperatura varía en función
de la posición elegida.
Instrucciones
de uso
Para conseguir acabados de calidad mediante
la utilización del equipo Pull Bond System, han de tenerse
en cuenta las siguientes recomendaciones:
Acondicionar
la superficie a reparar, eliminando cualquier resto de suciedad,
grasa, aceite, pintura suelta u óxidos. Desengrasar la
zona con disolvente de limpieza, para favorecer el pegado del
adhesivo.
Una
vez conectada la pistola a la red y seleccionada la posición
adecuada del termostato, colocar la barra del pegamento en el
orificio situado en la parte trasera, presionando aquélla
ligeramente para que alcance la parte de la pistola donde empieza
a fundirse.
Elegir
la ventosa adecuada al tipo de daño y configuración
de la zona, colocándola en el adaptador para ventosas.
A continuación, con la ayuda de la pistola, aplicar adhesivo
sobre la ventosa, fijándola sobre la chapa. Debido a
la rapidez de enfriamiento del adhesivo, este paso se ha de
realizar lo más rápidamente posible.

El secado del
adhesivo puede acelerarse aplicando un chorro de aire frío,
dirigido sobre el cuerpo de la ventosa y no sobre el adhesivo.
Seguidamente, se procederá a recuperar
la chapa deformada, colocándose el martillo de inercia
sobre la ventosa, a través de una ranura especial. El estirado
ha de realizarse con el martillo perpendicular a la superficie
de trabajo, en todo momento.
Para despegar la ventosa ha de calentarse el
adhesivo a través de la propia ventosa, a una temperatura
de unos 150º C, por medio de un soplete de aire caliente.
Con el adaptador, se retirará la ventosa
sin realizar movimientos bruscos. Los restos de adhesivo que queden
adheridos a la pieza serán eliminados con la espátula
suministrada con el equipo.
Por último, se limpiará
la superficie con un líquido limpiacristales.
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