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No
toda la pintura que se prepara llega a la superficie a pintar,
perdiéndose una parte por el camino. Esa pintura que se
desperdicia, es dinero que pierde el taller, circunstancia que
se puede evitar analizando la trayectoria de la pintura desde
que es preparada hasta que se deposita sobre la pieza. Esto implica,
principalmente, examinar los procesos de preparación de
la mezcla y de aplicación de la pintura, aprovechando las
nuevas tecnologías y productos. Para que el pintor optimice
el empleo de los nuevos equipos deberá disfrutar de una
constante formación.
Restos
de pintura
Normalmente, la pintura que sobra tras una
aplicación no puede ser aprovechada, puesto que, bien no
se vuelve a pintar con ese color, bien el producto tiene una vida
de mezcla limitada.
Los restos deben ser eliminados, acumulándose
en depósitos para que sean recogidos por el gestor de residuos
contratado, que cobra cierta cantidad en función de los
residuos generados. Así, los restos de pintura cuestan
dinero dos veces, motivo por el que no queda otra alternativa
que elegir adecuadamente la cantidad de mezcla que se desea preparar,
en función de las necesidades.
Acertar
con la mezcla
El pintor, a pesar de sus años de trabajo,
no siempre calcula con exactitud el volumen de mezcla que debe
preparar. En muchas ocasiones, el miedo a quedarse corto de producto
le obliga a preparar más pintura de la que, en principio,
cree que será necesaria, resultando una cantidad excesiva.
Si el pintor no dispone de alguna herramienta
que le oriente acerca de la cantidad de producto necesaria para
una determinada reparación, deberá echar mano de
su habilidad y pericia, siendo inevitable el recurso a la experiencia.
En la actualidad, gracias al baremo de pintura
CESVIMAP, mediante el programa "Tiempos
y Materiales de Pintura", se puede estimar la cantidad
de aparejo, color y barniz necesarios para una reparación.
Si el pintor no dispone de un programa informático,
preparará la cantidad de pintura en función de la
fórmula que aparece en la microficha. La desventaja de
esta herramienta es que únicamente muestra fórmulas
para determinadas cantidades, por ejemplo, 100, 200 y 500 mililitros.
Así, para elaborar 300 mililitros de un color, el pintor
podrá optar por hacer combinaciones entre las diferentes
formulaciones, tarea algo laboriosa, o pesar la cantidad inmediatamente
superior.
Balanzas
inteligentes
Conseguir el color más exacto posible
siempre ha sido una dificultad para el pintor. La mezcla se debe
realizar añadiendo exactamente la cantidad de cada básico
que está indicada en la fórmula. Por ello, se utilizan
balanzas inteligentes, que calculan de nuevo la fórmula
del color, si el pintor sobrepasa la cantidad de algunos de los
básicos indicados. Cuando esto sucede, la nueva formulación
de la balanza corregirá la cantidad que hay que añadir
del resto de los básicos para no obtener diferencias de
color.
La ausencia de estos equipos en el taller supone
un inconveniente para el pintor que, al no disfrutar de la posibilidad
de recalcular, no podrá aprovechar la mezcla preparada
en su justa medida.
Pistolas
HVLP y de alto coeficiente de transferencia
No toda la pintura aplicada llega a caer sobre
la superficie a pintar, sino que una gran cantidad acaba en los
filtros de las cabinas. Esto es debido, fundamentalmente, al coeficiente
de transferencia de las pistolas.
Las pistolas convencionales únicamente
conseguían que el 30% de la pintura aplicada llegase hasta
la superficie a pintar; las pistolas HVLP aprovechan hasta el
65% de la pintura que se aplica, lo que significa un ahorro realmente
importante. Sin embargo, estas pistolas no han encontrado la aceptación
esperada, debido a que cambian radicalmente la forma de aplicación.
Con éstas, es necesario acercarse más a la superficie
y aplicar la pintura a una velocidad más rápida;
si se trabajase del mismo modo que con una convencional, se obtendrían
acabados defectuosos.
Recientemente, han aparecido las pistolas de
alto coeficiente de transferencia, también llamadas híbridas.
El aprovechamiento de la pintura es igual o superior al conseguido
con las pistolas HVLP, pero su forma de utilización es
similar al de las convencionales. Por ello, es posible que estas
pistolas disfruten de mayor aceptación entre los pintores.
Trabajos
defectuosos
Los trabajos defectuosos obligan a utilizar
más pintura. Para evitarlos, lo más recomendable
es seguir el proceso que indican los propios fabricantes de pintura,
sin obviar ningún paso.
Especial cuidado habrá que guardarse
en los trabajos de lijado, ya que, si no se emplean los granos
y las órbitas adecuados, se originarán marcas de
lija que no siempre pueden ser eliminados por los productos sucesivos.
Asimismo, una limpieza adecuada de la superficie
antes de la aplicación de cada producto permitirá
reducir los defectos que provocarían trabajos deficientes
y que obligarían a utilizar más producto.
Por otra parte, el uso de técnicas más
avanzadas, como es el caso de los difuminados, permitirá,
en función de la localización del daño, reducir
el área a pintar y, en cualquier caso, rebajar la cantidad
de pintura, evitando la repetición de trabajos por problemas
de igualación del color.
Nuevos
productos
Los fabricantes de pintura han creado productos
con alto contenido en sólidos o HS (high
solid), creados especialmente para la aplicación
de colores monocapa y barnices. Estos productos demandan un número
menor de manos y, por consiguiente, una cantidad más reducida
de materiales de pintura.
El empleo de nuevos productos requiere nuevas
técnicas de aplicación. Quiere esto decir que la
ganancia sería nula si un barniz HS, que se debe aplicar
en mano y media, se aplica como uno convencional, dando más
de dos manos. Al tener un precio por gramo mayor, su mal empleo
provocará que se pierda dinero, en lugar del ahorro que
se podría conseguir si se acompañase de las nuevas
técnicas de aplicación de estos productos. Así,
podrán suponer un ahorro muy interesante para el taller,
siempre y cuando los nuevos productos se apliquen de la forma
adecuada.
En definitiva, el mundo de la pintura ha puesto
a disposición del taller un conjunto de nuevas tecnologías
como los baremos, las balanzas inteligentes, los programas informáticos,
las pistolas de alto coeficiente de transferencia y las nuevas
pinturas HS que, utilizadas correctamente, proporcionarán
al área de pintura, dentro del taller, la rentabilidad
que se merece.
La utilización de estas nuevas
tecnologías deberá ir acompañada de una continua
formación del pintor para que las emplee con éxito.
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