Pintura

CONTROL DE CONSUMOS EN LA ZONA DE PINTURA
El precio del color


Restos de pintura
Acertar con la mezcla
Balanzas inteligentes
Pistolas HVLP y de alto coeficiente de transferencia
Trabajos defectuosos
Nuevos productos
Para saber más


Tradicionalmente, la zona de pintura se ha considerado la menos rentable del taller. El consumo de pintura supone un porcentaje significativo, aunque no el mayor, dentro del coste de una reparación. Sin embargo, es éste un gasto que se puede ajustar si se saben aprovechar los recursos al máximo. Así, un eficiente control de los consumos, acompañado del empleo de los avances tecnológicos, posibilitará que el pintor sólo gaste la cantidad de producto necesaria.

Por David Jiménez Martín

 

Fórmula de color en microfichas

Tiempos y Materiales de Pintura estima la cantidad de aparejo, color y barniz para realizar una reparación

 

Programa Tiempos y Materiales de pintura de Cesvimap

Pistola de alto coeficiente de transferencia

Una limpieza o un lijado deficientes pueden provocar trabajos defectuosos, que obligan a utilizar una cantidad de producto mayor

Pesada de la mezcla en la balanza inteligente

 

Productos de alto contenido en sólidos

Los productos con alto contenido en sólidos, siempre que se apliquen de la forma adecuada, supondrán un ahorro considerable para el taller

No toda la pintura que se prepara llega a la superficie a pintar, perdiéndose una parte por el camino. Esa pintura que se desperdicia, es dinero que pierde el taller, circunstancia que se puede evitar analizando la trayectoria de la pintura desde que es preparada hasta que se deposita sobre la pieza. Esto implica, principalmente, examinar los procesos de preparación de la mezcla y de aplicación de la pintura, aprovechando las nuevas tecnologías y productos. Para que el pintor optimice el empleo de los nuevos equipos deberá disfrutar de una constante formación.

Restos de pintura

Normalmente, la pintura que sobra tras una aplicación no puede ser aprovechada, puesto que, bien no se vuelve a pintar con ese color, bien el producto tiene una vida de mezcla limitada.

Los restos deben ser eliminados, acumulándose en depósitos para que sean recogidos por el gestor de residuos contratado, que cobra cierta cantidad en función de los residuos generados. Así, los restos de pintura cuestan dinero dos veces, motivo por el que no queda otra alternativa que elegir adecuadamente la cantidad de mezcla que se desea preparar, en función de las necesidades.

Acertar con la mezcla

El pintor, a pesar de sus años de trabajo, no siempre calcula con exactitud el volumen de mezcla que debe preparar. En muchas ocasiones, el miedo a quedarse corto de producto le obliga a preparar más pintura de la que, en principio, cree que será necesaria, resultando una cantidad excesiva.

Si el pintor no dispone de alguna herramienta que le oriente acerca de la cantidad de producto necesaria para una determinada reparación, deberá echar mano de su habilidad y pericia, siendo inevitable el recurso a la experiencia.

En la actualidad, gracias al baremo de pintura CESVIMAP, mediante el programa "Tiempos y Materiales de Pintura", se puede estimar la cantidad de aparejo, color y barniz necesarios para una reparación.

Si el pintor no dispone de un programa informático, preparará la cantidad de pintura en función de la fórmula que aparece en la microficha. La desventaja de esta herramienta es que únicamente muestra fórmulas para determinadas cantidades, por ejemplo, 100, 200 y 500 mililitros. Así, para elaborar 300 mililitros de un color, el pintor podrá optar por hacer combinaciones entre las diferentes formulaciones, tarea algo laboriosa, o pesar la cantidad inmediatamente superior.

Balanzas inteligentes

Conseguir el color más exacto posible siempre ha sido una dificultad para el pintor. La mezcla se debe realizar añadiendo exactamente la cantidad de cada básico que está indicada en la fórmula. Por ello, se utilizan balanzas inteligentes, que calculan de nuevo la fórmula del color, si el pintor sobrepasa la cantidad de algunos de los básicos indicados. Cuando esto sucede, la nueva formulación de la balanza corregirá la cantidad que hay que añadir del resto de los básicos para no obtener diferencias de color.

La ausencia de estos equipos en el taller supone un inconveniente para el pintor que, al no disfrutar de la posibilidad de recalcular, no podrá aprovechar la mezcla preparada en su justa medida.

Pistolas HVLP y de alto coeficiente de transferencia

No toda la pintura aplicada llega a caer sobre la superficie a pintar, sino que una gran cantidad acaba en los filtros de las cabinas. Esto es debido, fundamentalmente, al coeficiente de transferencia de las pistolas.

Las pistolas convencionales únicamente conseguían que el 30% de la pintura aplicada llegase hasta la superficie a pintar; las pistolas HVLP aprovechan hasta el 65% de la pintura que se aplica, lo que significa un ahorro realmente importante. Sin embargo, estas pistolas no han encontrado la aceptación esperada, debido a que cambian radicalmente la forma de aplicación. Con éstas, es necesario acercarse más a la superficie y aplicar la pintura a una velocidad más rápida; si se trabajase del mismo modo que con una convencional, se obtendrían acabados defectuosos.

Recientemente, han aparecido las pistolas de alto coeficiente de transferencia, también llamadas híbridas. El aprovechamiento de la pintura es igual o superior al conseguido con las pistolas HVLP, pero su forma de utilización es similar al de las convencionales. Por ello, es posible que estas pistolas disfruten de mayor aceptación entre los pintores.

Trabajos defectuosos

Los trabajos defectuosos obligan a utilizar más pintura. Para evitarlos, lo más recomendable es seguir el proceso que indican los propios fabricantes de pintura, sin obviar ningún paso.

Especial cuidado habrá que guardarse en los trabajos de lijado, ya que, si no se emplean los granos y las órbitas adecuados, se originarán marcas de lija que no siempre pueden ser eliminados por los productos sucesivos.

Asimismo, una limpieza adecuada de la superficie antes de la aplicación de cada producto permitirá reducir los defectos que provocarían trabajos deficientes y que obligarían a utilizar más producto.

Por otra parte, el uso de técnicas más avanzadas, como es el caso de los difuminados, permitirá, en función de la localización del daño, reducir el área a pintar y, en cualquier caso, rebajar la cantidad de pintura, evitando la repetición de trabajos por problemas de igualación del color.

Nuevos productos

Los fabricantes de pintura han creado productos con alto contenido en sólidos o HS (high solid), creados especialmente para la aplicación de colores monocapa y barnices. Estos productos demandan un número menor de manos y, por consiguiente, una cantidad más reducida de materiales de pintura.

El empleo de nuevos productos requiere nuevas técnicas de aplicación. Quiere esto decir que la ganancia sería nula si un barniz HS, que se debe aplicar en mano y media, se aplica como uno convencional, dando más de dos manos. Al tener un precio por gramo mayor, su mal empleo provocará que se pierda dinero, en lugar del ahorro que se podría conseguir si se acompañase de las nuevas técnicas de aplicación de estos productos. Así, podrán suponer un ahorro muy interesante para el taller, siempre y cuando los nuevos productos se apliquen de la forma adecuada.

En definitiva, el mundo de la pintura ha puesto a disposición del taller un conjunto de nuevas tecnologías como los baremos, las balanzas inteligentes, los programas informáticos, las pistolas de alto coeficiente de transferencia y las nuevas pinturas HS que, utilizadas correctamente, proporcionarán al área de pintura, dentro del taller, la rentabilidad que se merece.

La utilización de estas nuevas tecnologías deberá ir acompañada de una continua formación del pintor para que las emplee con éxito.

Para saber más

Área de Pintura. pintura@cesvimap.com
Manual de Pintado de Automóviles. Cesvimap, 1999
Fichas Técnicas de Reparación de Vehículos. Pintura. Cesvimap, abril de 1999.
Tiempos y Materiales de Pintura. Versión 2.1 Programa informático. Cesvimap, 2001.