Las
operaciones de lijado preparan las superficies para la aplicación
de la pintura. En unos casos, su función será
la eliminación de pinturas viejas para proceder al pintado
del vehículo; en otros, se tratará de conseguir
una superficie uniforme, preparando el sustrato para recibir
la siguiente capa de pintura.
Estas operaciones, en seco o al agua, pueden
realizarse con máquina o a mano. La técnica en
seco presenta ventajas: menores tiempos de intervención
y número de operaciones, tratamiento adecuado a las partículas
generadas, etc. Si a ello se añade la utilización
de máquinas lijadoras, la rentabilidad de esta técnica
resulta considerable.
Características
técnicas
Esta nueva línea de abrasivos realiza
las operaciones de lijado a máquina. Diseñados
especialmente para utilizarse con lijadoras de tipo excéntrico-rotativas,
se pueden emplear en máquinas con o sin sistema de aspiración.
Los abrasivos Max se suministran en cajas
de cartón, con 20 unidades para el modelo con almohadilla,
denominado soft-touch, y con
100 unidades para el modelo sin almohadilla.
La gama, en dos series, abarca desde los
granos más gruesos, P-80, hasta los más finos,
alcanzando el P-1500, según la normativa europea F.E.P.A.(Federación
Europea de Fabricantes de Abrasivos).
Los discos se ofrecen tanto con agujeros
(6-8), para la aspiración del polvo generado durante
su utilización, como sin ellos. Para su colocación,
disponen de un sistema de adherencia, tipo velcro, que facilita
el intercambio de abrasivos durante el trabajo, aunque también
se suministran con adhesivo. Destaca su poder de corte, resistencia
al embazado y duración.
Proceso
de lijado
Cada una de las operaciones que se realizan
durante el proceso de pintado del vehículo requieren
unos granos diferentes.
Eliminación
de pinturas viejas
Se utilizarán los granos más
gruesos. Se comienza con un P-80, haciendo un repaso al final
con P100 ó P150, eliminando las marcas del primer trabajo.
Se recomienda utilizar un plato blando y disminuir la velocidad
de la máquina a bajas revoluciones para reducir el embazamiento
del abrasivo.
Mateado de la cataforesis
Ante la sustitución de la pieza, si
el recambio presenta una superficie con cataforesis, debe ser
mateada para permitir la adherencia de las siguientes capas
de pintura. Esta operación debe realizarse con granos
P400 ó P500. Con abolladuras o arañazos, se utilizarán
granos P240 y P360 en la zona del daño. La máquina
lijadora se ajustará a baja velocidad.
Lijado de bordes
El abrasivo P80 se utilizará para
la reducción del escalón entre la chapa y la pintura,
tras una reparación de gran tamaño.
Si la reparación es pequeña,
se usará P100 ó P150.
Lijado de masillas
Tras el secado de la masilla-relleno de la
reparación, el lijado debe realizarse con granos P80,
P100, P150 y P220, según el tamaño de la zona
enmasillada. La máquina vibratoria o excéntrico-rotativa
conseguirá una superficie uniforme.
Lijado de aparejos
Con el aparejo seco, debe realizarse el lijado
con granos P220, P280 y P320, afinando posteriormente con grano
P360 y P400, en acabados monocapa, y P500 ó P600, en
bicapas, especialmente ante problemas de cubrición del
color. En este caso, los platos utilizados deben ser blandos,
siendo recomendable que el lijado se realice con órbita
pequeña.
Mateado para pintados
superficiales
En arañazos superficiales o en difuminados
de piezas que no necesitan un trabajo de fondo en el repintado,
el abrasivo debe únicamente matear el brillo de la pieza.
Se utilizarán abrasivos de grano fino, como P800, P1000
y P1500. En todos los casos se recomienda emplear lijadora excéntrico-rotativa
de órbita pequeña, con plato blando y soporte
o interface de espuma, ajustando la velocidad a bajas revoluciones.
Mateado previo al
pulido
Algunos de los defectos que aparecen
tras el pintado del vehículo pueden eliminarse con un
mateado y posterior pulido. En tal caso, deben utilizarse los
granos más finos, como P1500, siempre sobre soporte de
espuma, o accesorio equivalente, con lijadora excéntrico-rotativa.