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El
Chrysler Voyager ha contado, desde su nacimiento hace 17 años,
con cuatro generaciones o versiones diferentes y, en esta última
actualización, dos denominaciones distintas, dependiendo
de la distancia entre ejes: Voyager y Grand Voyager. De este modo,
la denominación Voyager se aplica al vehículo cuya
distancia entre ejes es de 2.878 mm, dejando para el mayor de
la familia, el Grand Voyager, una longitud entre ejes de 3.030
mm. La anchura y altura son idénticas en ambos.
Identificación
del vehículo
La placa reglamentaria de identificación
del fabricante se encuentra en el compartimento motor, colocada
en la zona derecha de la traviesa superior delantera. También
se ubica en el alojamiento del motor el número de identificación
VIN, troquelado en la torreta derecha de la suspensión.
Para completar la información sobre
el vehículo, Chrysler incluye, en sus Voyager, otra placa
identificativa más, un adhesivo, colocado en el perfil
de la puerta delantera del conductor, que, además de aportar
el VIN, proporciona información sobre la fecha de fabricación
y los reglamentos de homologación de la Unión Europea,
que cumple dicho vehículo.

Carrocería
Un primer golpe de vista sobre el nuevo monovolumen
de Chrysler permite observar cómo las líneas se
han estilizado, mostrando un frontal más aerodinámico,
que, junto con la nueva rejilla delantera y el contorneo de las
formas del capó delantero y de los elementos del lateral,
proporcionan una línea menos sobria que el modelo anterior.
Interiormente, la carrocería se ha reforzado
en zonas concretas, como los marcos de puertas, el panel frontal
del salpicadero, los travesaños laterales y los soportes
de apoyo de las suspensiones.
Un paso previo imprescindible para desmontar
el conjunto aerodinámico delantero es la extracción
de los nuevos faros halógenos dobles, de mayor tamaño,
que abren el camino para retirar todo el conjunto formado por
el paragolpes, la rejilla delantera y el embellecedor de la traviesa
superior. Todos estos elementos plásticos se retiran en
conjunto. No obstante, es posible la sustitución unitaria
de la rejilla, simplemente, procediendo al desgrapado de sus seis
uniones al cuerpo del paragolpes delantero.
El desvestido exterior de la zona delantera
permite el acceso a la traviesa frontal, cuya función
resulta fundamental desde el punto de vista de la seguridad del
vehículo. Esta traviesa, construida con acero de 1.8 mm
de espesor, se encuentra unida por dos tornillos a cada larguero.
Dispone, a su vez, de un recubrimiento delantero fabricado con
material plástico PP, que, colocado en la zona interna
del paragolpes delantero, cumplirá la función de
absorbedor de impactos y, por tanto, de disipador de la energía
producida en un choque frontal.
El absorbedor delantero es fácilmente
desmontable, ya que se encuentra fijado a la traviesa delantera
mediante cuatro grapas, pero su extracción no facilita
en exceso la reparación de esta pieza, debido a su configuración
de sección tubular cerrada.
Para contribuir a reforzar la seguridad del
vehículo, el diseño estructural de su carrocería
incorpora la parte delantera de ambos largueros de sección
variable, complementada con zonas de deformación programada
o zonas fusibles, próximas a la traviesa delantera.
El recorrido por los elementos exteriores de
la carrocería conduce al análisis de las puertas
laterales, por la adopción de una puerta lateral deslizante.
Las puertas disponen de barras de protección contra impactos.
Sus escasos huecos interiores limitan la accesibilidad para la
reparación; sin embargo, sí disponen del panel exterior
como pieza de recambio para proceder a su sustitución.
Sin variar considerablemente su forma de unión,
el costado trasero del Voyager está unido, al igual
que en el modelo anterior, por puntos de soldadura al pilar central,
techo, cierre del portón trasero y contorno del pase de
rueda; sin embargo, sí ha variado su diseño, mostrando
una arista trasera más redondeada, con mayor espacio para
el alojamiento del piloto trasero, de tamaño superior y
que se prolonga sobre el lateral del vehículo.
Al igual que sucede en el paragolpes delantero,
el desmontaje del paragolpes trasero se realiza sin ninguna
dificultad, proporcionando acceso al material plástico
que recubre el faldón trasero y que tiene la función
de absorbedor frente a los impactos que pudieran producirse en
esta zona. Dicho absorbedor está fabricado con plástico
PC-PBT y su desmontaje es inmediato, aflojando los seis tornillos
que lo unen a los soportes traseros de los largueros.
La disposición de los soportes de
la traviesa trasera, montados en el interior de ambos largueros,
permite su deformación en impactos de no muy elevada magnitud,
evitando, de este modo, que resulte dañado el larguero
correspondiente en el que van montados.

Mecánica
e interior
El apartado motriz del Voyager se confía
a dos motores de gasolina y uno diesel; uno de los de gasolina,
con configuración V6, se ha rebajado, de los 3.8 l a los
3.3 l actuales, y ha incrementado su potencia hasta los 180 CV.
El nuevo motor turbodiesel, de 2.5 l de cubicaje, dispone de inyección
directa common rail, gestionada electrónicamente,
evaluando los sensores de señal del motor, del pedal de
acelerador, las condiciones ambientales y la temperatura del aire
de admisión para controlar la apertura de los inyectores.
Este motor desarrolla una potencia de 140 CV.
La seguridad del vehículo se ve complementada
por la adopción de discos de freno en ambos ejes
y el montaje de serie de un sistema ABS de cuatro canales,
con cuatro sensores, y dispositivo de reparto de frenada entre
ejes, así como airbags frontales y laterales, tanto
para el conductor como para el acompañante. El vehículo
dispone también de cinturones de seguridad con pretensores.
La confortabilidad que debe primar en el diseño
interior de cualquier monovolumen se ve reflejada en la Voyager
con la disposición de asientos individuales para
las plazas delanteras y centrales y asiento corrido de tres plazas
para las traseras, pudiendo desmontarse fácilmente tanto
los centrales como los traseros y permitiendo, de este modo, una
mayor versatilidad del habitáculo.
Como elemento opcional novedoso de la gama
Voyager de Chrysler, hay que destacar el accionamiento de apertura
y cierre electrónico de las puertas laterales y del
portón trasero, tanto a distancia como desde el interior
del vehículo, que, además, dispone del preceptivo
dispositivo de seguridad, que evita el cierre de las puertas
al detectar la presencia de cualquier cuerpo.
El análisis pormenorizado del nuevo
Voyager manifiesta cómo, sin variar en profundidad una
estructura conocida, se han incorporado numerosas novedades tanto
exteriores como interiores, que contribuyen a que el monovolumen
de Chrysler continúe siendo uno de los vehículos
de mayor aceptación de su segmento. 

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