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La
superficie exterior de las motocicletas está expuesta a
sufrir daños por caídas, golpes, roces o, simplemente,
por falta de mantenimiento de la pintura.
En la reparación de motocicletas, es habitual encontrar
tanto piezas de chapa como piezas de plástico. Debido a
tal circunstancia, el pintor deberá conocer ampliamente
los procesos de trabajo específicos de ambos materiales
y las particularidades que puede presentar el repintado de piezas
como el depósito de combustible, carenados, quillas, guardabarros,
tapas, etc.

Preparación
de la superficie
Los trabajos de preparación se realizan
con la finalidad de reponer las capas de fondo afectadas, proporcionando
una superficie y un soporte idóneos para la pintura de
acabado.
Algunas piezas precisarán trabajos de fondo diferenciados,
debido al material con el que estén fabricadas. Así,
carenados, quillas y tapas, entre otras, suelen ser de plástico,
mientras que depósitos, bastidores, etc, se fabrican en
metal.
Limpieza
No obstante, pese a esta consideración
de partida, el proceso de pintado arranca de la misma manera
tanto para plásticos como para metales: con una limpieza
a fondo de toda la superficie. Esta operación tiene una
gran transcendencia en la calidad de cada una de las fases del
proceso y en el resultado final y se repetirá a lo largo
del mismo, generalmente, antes de cualquier aplicación
de producto. Consiste en eliminar de la superficie que se va
a pintar impurezas, restos de grasa u otros productos adheridos.
Para ello, se utiliza disolvente de limpieza y dos paños
limpios, sin hiladuras, o papel de limpieza y una pistola de
soplar. Con el primero, humedecido en disolvente, se frota toda
la superficie; con el segundo, se seca, soplando simultáneamente
con pistola de aire.
Lijado
de bordes
Para eliminar el desnivel existente entre
las zonas que han sido reparadas y las que conservan su estado
inicial, es necesario realizar un lijado de bordes de las zonas
dañadas. De esta forma, el desnivel será progresivo,
evitando bordes con pintura mal adherida.
Imprimación
En las piezas de plástico en las que
éste haya quedado al descubierto, es preciso aplicar
una imprimación de anclaje para plásticos, con
el fin de asegurar la adherencia del siguiente producto a aplicar.
A continuación, cuando se requiera nivelar la superficie,
se aplica masilla de poliéster adecuada. Después
del secado, se procede a su lijado, para conseguir un soporte
lo más uniforme posible.
Antes de comenzar la aplicación a pistola de pinturas
de fondo y acabados, es necesario cubrir todas las zonas que
no deban recibir pulverizaciones de pintura. Como, por lo general,
las piezas de motocicletas se pintan desmontadas, se enmascararán
sólo algunas de sus partes.
Para las piezas metálicas, y cuando, tras el lijado,
ha aparecido la chapa al descubierto, el método exige
la aplicación de imprimación anticorrosiva. Si
se trata de piezas de plástico, se deberá aplicar
imprimación de plásticos sobre la zona al descubierto.
Aplicación
de aparejo
La siguiente operación consiste en
preparar el aparejo, elastificado si se aplica sobre piezas
plásticas. Este producto sirve de aislante entre la masilla
y/o la imprimación y el color y proporciona el espesor
suficiente para que, una vez tapadas las pequeñas imperfecciones,
sirva como fondo y base para la aplicación de la pintura
de acabado.
Después del período de secado, se procede a la
operación de lijado, para eliminar los pequeños
defectos que pudiera presentar la superficie y abrir los poros
del producto, facilitando así el anclaje de la posterior
aplicación.
Si la pieza necesita un pintado parcial o existen dos zonas
que precisan diferentes acabados, se deben cubrir las superficies
que no van a recibir pintura.
Otro enmascarado muy frecuente en piezas de motocicletas es
el de adhesivos. Se realiza cuando los adhesivos de la pieza
no presentan daños, pero pueden verse afectados por las
operaciones de pintado o lijado. De esta forma, se evitan sustituciones
innecesarias.
Pintura
de acabado
Los trabajos de acabado comienzan con la identificación
del color de la pintura original, acudiendo a la etiqueta de color,
localizada en la propia motocicleta. En ella, se incluye la denominación
del código del color. Posteriormente, este código
debe localizarse en las microfichas que facilitan los fabricantes
de pintura para, a continuación, prepararlo y aplicarlo
sobre una probeta.
Puede suceder que no se disponga del código del color,
ya que muchos constructores no lo facilitan; entonces, el pintor
tendrá que buscarlo, ayudándose de la información
técnica que ofrece el fabricante de pinturas. Esto es posible
gracias a los índices, cartas y variantes de color, así
como a las cartas de color pintadas a pistola. Estas últimas
son las más precisas, ya que, con ellas, se llega a disponer
exactamente del color elegido, sin necesidad de realizar la probeta
de test de color.
En el pintado de una motocicleta, incluso en el pintado de una
misma pieza, se pueden encontrar diferentes colores y sistemas
de acabado. No es raro ver carenados que presentan dos colores
e, incluso, acabados tricapa (capa de fondo, capa de efecto y
barniz ).
Cuatro
capas
Las motocicletas pueden incorporar, aunque
en un menor número, sistemas de pintado con cuatro capas,
que se consigue con la aplicación de un fondo, seguido
de una aplicación de pintura metalizada, con partículas
muy gruesas para obtener el efecto deseado. Luego, se aplica
un tinte especial, que le confiere la tonalidad, finalizando
con la capa transparente: el barniz. Algunos fabricantes consiguen
mayores tonalidades en el color de acabado, tintando el barniz.
A todos estos condicionantes, que diferencian el proceso de
pintado de las motocicletas del resto de vehículos, habría
que añadir otro más: la fijación de los
adhesivos.

Fijación
de adhesivos
Los fabricantes personalizan sus motocicletas
mediante el empleo de adhesivos (bandas, identificativos de modelo,
emblemas, etc.), ya sea por cuestiones comerciales o por el simple
hecho de diferenciar modelos o versiones.
Los adhesivos van fijados sobre las piezas
de dos formas distintas, en función del sistema de pintado:
la primera consiste en colocarlos superficialmente, por encima
del color, en piezas pintadas en acabado monocapa, y, por encima,
del barniz, en piezas barnizadas; la segunda, fija directamente
el adhesivo sobre el color final, que, posteriormente, es barnizado.
Usando este último sistema de fijación, los adhesivos
no corren el riesgo de desprenderse por lavados, contacto con
gasolina, cambios de temperatura, etc.
El proceso de fijación de adhesivos no requiere amplios
conocimientos técnicos por parte del pintor, pero sí
cierta habilidad.
En definitiva, el repintado de piezas
de motocicletas no implica dificultad para un pintor, aunque una
buena formación sobre los distintos sistemas de acabado,
colorimetría, técnicas de enmascarado y colocación
de adhesivos es fundamental para completar, de forma satisfactoria,
el pintado de piezas de motocicletas.

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