Pintura

PINTADO DE MOTOCICLETAS
Color en dos ruedas


Preparación de la superficie
Pintura de acabado
Fijación de adhesivos
Para saber más


El pintado de motocicletas precisa el conocimiento de procesos de trabajo sobre plásticos y chapa, materiales que se combinan en la fabricación de estos vehículos. El pintor deberá manejar diferentes colores y sistemas de acabado, incluso dentro de una misma pieza. Además, deberá estar familiarizado con los métodos de fijación de los adhesivos y emblemas que personalizan los diferentes modelos.

Por Florencio Martínez Rodríguez

 

Búsqueda del color

En piezas de plástico en las que éste haya quedado al descubierto, será necesario aplicar una imprimación de anclaje para plásticos.



Aplicación del barniz

Las motocicletas incorporan múltiples acabados (bicapa y tricapa...)

Aplicación de la masilla

 

 


Lijado de la superficie


Los adhesivos, generalmente, se colocan superficialmente, encima del color o del barniz

La superficie exterior de las motocicletas está expuesta a sufrir daños por caídas, golpes, roces o, simplemente, por falta de mantenimiento de la pintura.
En la reparación de motocicletas, es habitual encontrar tanto piezas de chapa como piezas de plástico. Debido a tal circunstancia, el pintor deberá conocer ampliamente los procesos de trabajo específicos de ambos materiales y las particularidades que puede presentar el repintado de piezas como el depósito de combustible, carenados, quillas, guardabarros, tapas, etc.

Preparación de la superficie

Los trabajos de preparación se realizan con la finalidad de reponer las capas de fondo afectadas, proporcionando una superficie y un soporte idóneos para la pintura de acabado.
Algunas piezas precisarán trabajos de fondo diferenciados, debido al material con el que estén fabricadas. Así, carenados, quillas y tapas, entre otras, suelen ser de plástico, mientras que depósitos, bastidores, etc, se fabrican en metal.

Limpieza

No obstante, pese a esta consideración de partida, el proceso de pintado arranca de la misma manera tanto para plásticos como para metales: con una limpieza a fondo de toda la superficie. Esta operación tiene una gran transcendencia en la calidad de cada una de las fases del proceso y en el resultado final y se repetirá a lo largo del mismo, generalmente, antes de cualquier aplicación de producto. Consiste en eliminar de la superficie que se va a pintar impurezas, restos de grasa u otros productos adheridos. Para ello, se utiliza disolvente de limpieza y dos paños limpios, sin hiladuras, o papel de limpieza y una pistola de soplar. Con el primero, humedecido en disolvente, se frota toda la superficie; con el segundo, se seca, soplando simultáneamente con pistola de aire.

Lijado de bordes

Para eliminar el desnivel existente entre las zonas que han sido reparadas y las que conservan su estado inicial, es necesario realizar un lijado de bordes de las zonas dañadas. De esta forma, el desnivel será progresivo, evitando bordes con pintura mal adherida.

Imprimación

En las piezas de plástico en las que éste haya quedado al descubierto, es preciso aplicar una imprimación de anclaje para plásticos, con el fin de asegurar la adherencia del siguiente producto a aplicar.
A continuación, cuando se requiera nivelar la superficie, se aplica masilla de poliéster adecuada. Después del secado, se procede a su lijado, para conseguir un soporte lo más uniforme posible.
Antes de comenzar la aplicación a pistola de pinturas de fondo y acabados, es necesario cubrir todas las zonas que no deban recibir pulverizaciones de pintura. Como, por lo general, las piezas de motocicletas se pintan desmontadas, se enmascararán sólo algunas de sus partes.
Para las piezas metálicas, y cuando, tras el lijado, ha aparecido la chapa al descubierto, el método exige la aplicación de imprimación anticorrosiva. Si se trata de piezas de plástico, se deberá aplicar imprimación de plásticos sobre la zona al descubierto.

Aplicación de aparejo

La siguiente operación consiste en preparar el aparejo, elastificado si se aplica sobre piezas plásticas. Este producto sirve de aislante entre la masilla y/o la imprimación y el color y proporciona el espesor suficiente para que, una vez tapadas las pequeñas imperfecciones, sirva como fondo y base para la aplicación de la pintura de acabado.
Después del período de secado, se procede a la operación de lijado, para eliminar los pequeños defectos que pudiera presentar la superficie y abrir los poros del producto, facilitando así el anclaje de la posterior aplicación.
Si la pieza necesita un pintado parcial o existen dos zonas que precisan diferentes acabados, se deben cubrir las superficies que no van a recibir pintura.
Otro enmascarado muy frecuente en piezas de motocicletas es el de adhesivos. Se realiza cuando los adhesivos de la pieza no presentan daños, pero pueden verse afectados por las operaciones de pintado o lijado. De esta forma, se evitan sustituciones innecesarias.

Pintura de acabado

Los trabajos de acabado comienzan con la identificación del color de la pintura original, acudiendo a la etiqueta de color, localizada en la propia motocicleta. En ella, se incluye la denominación del código del color. Posteriormente, este código debe localizarse en las microfichas que facilitan los fabricantes de pintura para, a continuación, prepararlo y aplicarlo sobre una probeta.
Puede suceder que no se disponga del código del color, ya que muchos constructores no lo facilitan; entonces, el pintor tendrá que buscarlo, ayudándose de la información técnica que ofrece el fabricante de pinturas. Esto es posible gracias a los índices, cartas y variantes de color, así como a las cartas de color pintadas a pistola. Estas últimas son las más precisas, ya que, con ellas, se llega a disponer exactamente del color elegido, sin necesidad de realizar la probeta de test de color.
En el pintado de una motocicleta, incluso en el pintado de una misma pieza, se pueden encontrar diferentes colores y sistemas de acabado. No es raro ver carenados que presentan dos colores e, incluso, acabados tricapa (capa de fondo, capa de efecto y barniz ).

Cuatro capas

Las motocicletas pueden incorporar, aunque en un menor número, sistemas de pintado con cuatro capas, que se consigue con la aplicación de un fondo, seguido de una aplicación de pintura metalizada, con partículas muy gruesas para obtener el efecto deseado. Luego, se aplica un tinte especial, que le confiere la tonalidad, finalizando con la capa transparente: el barniz. Algunos fabricantes consiguen mayores tonalidades en el color de acabado, tintando el barniz.
A todos estos condicionantes, que diferencian el proceso de pintado de las motocicletas del resto de vehículos, habría que añadir otro más: la fijación de los adhesivos.

Fijación de adhesivos

Los fabricantes personalizan sus motocicletas mediante el empleo de adhesivos (bandas, identificativos de modelo, emblemas, etc.), ya sea por cuestiones comerciales o por el simple hecho de diferenciar modelos o versiones.

Los adhesivos van fijados sobre las piezas de dos formas distintas, en función del sistema de pintado: la primera consiste en colocarlos superficialmente, por encima del color, en piezas pintadas en acabado monocapa, y, por encima, del barniz, en piezas barnizadas; la segunda, fija directamente el adhesivo sobre el color final, que, posteriormente, es barnizado. Usando este último sistema de fijación, los adhesivos no corren el riesgo de desprenderse por lavados, contacto con gasolina, cambios de temperatura, etc.
El proceso de fijación de adhesivos no requiere amplios conocimientos técnicos por parte del pintor, pero sí cierta habilidad.

En definitiva, el repintado de piezas de motocicletas no implica dificultad para un pintor, aunque una buena formación sobre los distintos sistemas de acabado, colorimetría, técnicas de enmascarado y colocación de adhesivos es fundamental para completar, de forma satisfactoria, el pintado de piezas de motocicletas.

Para saber más

Área de Pintura. pintura@cesvimap.com
Fichas técnicas de reparación de vehículos.Cesvimap, 2002
Manual de Pintado de Automóviles.Cesvimap. 1999