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Identificación
Realizar la identificación de un modelo
de la marca Citroën requiere localizar en el vehículo
el número de bastidor y el número PR.
El VIN (número de bastidor), en el Citroën
C5, está situado en tres lugares distintos. El primero,
troquelado en el pase de rueda derecho, visible al levantar el
capó delantero, a través de la ventana abierta en
la aleta; el segundo lugar es accesible desde el exterior del
vehículo, en la esquina inferior izquierda de la luna parabrisas.
La tercera localización del VIN se encuentra en la placa
de fabricante, que, en este modelo, va remachada en el piso del
habitáculo, debajo del cojín izquierdo del asiento
trasero.
El número PR, utilizado por Citroën
para identificar día, mes y año de fabricación
de sus vehículos, en cualquiera de sus plantas de montaje,
se encuentra en el pilar delantero izquierdo.

Carrocería
Este modelo presenta una plataforma completamente
nueva, de tres cuerpos y con portón trasero. Se ofrece
en versiones berlina y familiar (o break,
según la denominación del fabricante).
La carrocería, galvanizada en un 94%,
está construida, en su mayoría, en chapa de acero
maleable; en algunas piezas, se emplea acero de alto límite
elástico, ALE, como en los largueros delanteros y traseros,
traviesas de piso y de tablero, semifrentes y distintos refuerzos
y soportes. Citroën ha incluido, de forma más localizada,
acero de muy alto límite elástico (MALE o THLE).
Todas las piezas ubicadas en las zonas reforzadas o de deformación
programada (traviesas, largueros delanteros y traseros, etc.)
están realizadas en acero de alto espesor, de 2 a 2,5 mm.
La protección del habitáculo
se ha visto potenciada por unos montantes, que permiten disipar
la energía de deformación hacia la parte posterior
del vehículo. Los refuerzos de los montantes delanteros están
construidos en acero de muy alto límite elástico.
Además, este vehículo dispone de un arco
de seguridad, constituido por
los dos pilares centrales, muy reforzados, unidos en su parte superior
a la traviesa de techo y, en su parte inferior, a los largueros
laterales.
Hoy en día, las carrocerías de
los automóviles, además de superar los requisitos
de seguridad establecidos por norma, deben mejorar las condiciones
dinámicas, como la disminución de vibraciones transmitidas
por la unión al suelo y la reducción de peso. Encaminado
a solucionar este último aspecto, el Citroën C5 incorpora
piezas de aluminio, así como chapas de distinta resistencia
y espesor dentro de una misma pieza, con lo que se consigue evitar
la utilización de elementos de refuerzo.
En la fabricación de este vehículo,
se ha empleado el ensamblaje más habitual en carrocerías
de acero, la soldadura por resistencia. Pero, además, en
distintas piezas exteriores e interiores, se ha utilizado la técnica
del soldo - pegado, en
la que parte de los puntos de soldadura se han sustituido por
adhesivo estructural. Entre otras ventajas, con este método,
se reduce el número de puntos, aumenta la rigidez del vehículo
y mejora la estanqueidad de las partes soldadas.
La traviesa de paragolpes, de acero de muy
alto límite elástico, y el soporte que llevan los
largueros en su punta, se unen mediante un amortiguador
de impactos. En golpes leves, la traviesa y los amortiguadores
se deforman fácilmente. Ello hace que los costes de reparación
disminuyan, al reducirse los daños en elementos como los
largueros y el frente.
El capó
del C5 es de aluminio, tanto su refuerzo interior como el panel
exterior. Ello reduce su peso frente a uno convencional en chapa
de acero, en unos 7 kg.
Por otro lado, la luneta
térmica se suministra con la junta sobremoldeada
e incluye el cable de la tercera luz de freno. Cuando sea necesario
desmontar este elemento, se debe prestar especial atención
para evitar el corte de este cable.
La variante de carrocería break
presenta un portón con posición vertical, que tiene
practicable la zona de la luneta térmica, permitiendo su
apertura parcial. Se ha rebajado el paragolpes trasero, haciendo
que la boca de carga sea muy amplia. Este aspecto se ve favorecido
también por la existencia de un interruptor, situado a un
lado del maletero, que, cuando se pulsa, disminuye, hasta 18 cm,
la altura libre al suelo, facilitando así la carga.

Mecánica
Uno de los elementos mecánicos que facilitan
la conducción del Citroën C5, a la vez que la hacen
más cómoda, es la caja
de cambios automática y secuencial Autoactiva (4HP20),
que posibilita el cambio de marchas automático o la selección
de un cambio manual secuencial.
Si se selecciona cambio automático,
funciona como una caja automática convencional; cuando
se sitúa en modo manual, el conductor dispone de cuatro
marchas, sin que exista intervención del calculador o centralita
electrónica del sistema. En los casos en los que el motor
gira a 1000 r.p.m., el calculador disminuye una marcha para evitar
el calado del motor; por otra parte, la aumenta cuando el motor
gira a un número de vueltas próximo al corte de
inyección. Si se produce una aceleración fuerte,
como en los adelantamientos, también disminuye una marcha.
El Citroën C5 cuenta con una nueva evolución
de suspensión, la Hidractiva
3, que mantiene constante la altura del vehículo,
independientemente de la carga que porte. Dispone de un sistema
de adaptación automática de la altura del vehículo
a la velocidad y al estado de la carretera.
Este mecanismo parte de una altura de referencia,
que se mantiene siempre que el vehículo no supere los 110
km./h. Cuando se sobrepasa esta velocidad, el sistema reduce la
altura 15 mm en el eje delantero y 11 mm en el trasero, volviendo
a la altura de referencia cuando la velocidad desciende de 90 Km/h.
Si el estado de la calzada es muy deficiente
y se circula a velocidades inferiores a 70 km./h, el vehículo
incrementa la altura de suspensión en 13 mm. Dicha altura
de suspensión también se puede modificar manualmente,
mediante el mando situado en la consola central, a través
del cual se puede elegir entre cuatro posiciones.
El sistema Hidractiva 3, además, ofrece
dos estados de suspensión, confort
y sport.
En concordancia con lo establecido para
la carrocería, distintos elementos mecánicos contribuyen
a disminuir el peso final del vehículo, como el eje
trasero, de aluminio, que reduce
el peso 13 kg. Es de brazos tirados de fundición y cuenta
con una traviesa con un cuerpo de perfil de aluminio, en cuyos
extremos van soldados dos soportes de aluminio fundido.

Seguridad
Merecen especial atención los sistemas
de detección de presión
de los neumáticos, de encendido automático de las
luces de emergencia y de encendido automático de las luces
de cruce. En caso de lluvia, estas luces de cruce se activan
también cuando se ponen en marcha los limpiaparabrisas.
El Citroën C5 incorpora de serie un completo
equipamiento de seguridad, del que destacan los siguientes elementos:
Airbags
laterales y de techo. Existe la posibilidad de desconectar
los del acompañante, mediante un conmutador situado en
la bandeja delantera del conductor.
Airbags
frontales de tipo autoadaptativo, que disponen de un doble
generador de gas, variando la potencia y el tiempo de llenado,
en función de la severidad del choque frontal.
Cinturones
delanteros con pretensor y limitadores de esfuerzo.
Cinturones
traseros con limitador de esfuerzos en las plazas laterales.
Todas
las versiones llevan de serie ABS
y distribución electrónica de la fuerza de frenado,
mientras que el sistema antideslizamiento, ASR,
se suministra como opción, al igual que el sistema de control
de estabilidad ESP.
Asistencia
al frenado de emergencia, EVA2, que permite reducir la
distancia de frenado cuando se ha de parar con urgencia.

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