* Editorial
"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo
mismo".
Albert Einstein, físico (1879-1955)
Aviso para navegantes
Hace aproximadamente dos años las aguas de la
distribución de automóviles se agitaban ante la inmediata entrada en vigor del
famoso reglamento europeo 1400/2002. José Manuel García Conde
Transcurrido el tiempo, quizá sea éste un buen momento para tomar perspectiva y
ver qué puede ocurrir todavía.
De momento, parece que las marcas de automóviles han ido fortaleciendo
notablemente los vínculos con sus concesionarios, a la vez que han incrementado
sus exigencias hacia ellos.
Los recambistas independientes han conseguido arrebatar a las marcas de
automóviles la exclusividad en las piezas originales, lo que les facilita la
distribución de sus piezas en los talleres.
Por su parte, los talleres de marca han incrementado el precio de su mano de
obra, justificándolo como consecuencia del aumento de inversiones en
equipamiento y en formación que su marca les ha impuesto.
Los talleres independientes están tratando de encontrar el rumbo que les permita
mantener el negocio a flote, a pesar de que deben cubrir unas necesidades de
información y formación técnicas, que ahora les son accesibles en iguales
condiciones que a los talleres oficiales, pero cuyos costes no pueden afrontar
al trabajar con todas las marcas. Además, con la utilización legal de los nuevos
recambios originales, sus márgenes no se han incrementado tanto como muchos
esperaban.
Por último, el cliente del taller, que supuestamente es el gran beneficiario de
esta reglamentación, no ha experimentado ninguna mejora apreciable en el
servicio, ni mucho menos en el precio.
Con este panorama, lo previsible es que los próximos en mover ficha sean los
grandes clientes, que se lanzarán con fuerza a impulsar y beneficiarse de las
deseadas mejoras, especialmente si la siniestralidad del año es elevada. Por su
parte, los talleres deberán dar respuesta a esta lógica demanda, navegando mejor
en la nueva situación del mercado para no perder rentabilidad.