* Editorial
"Es un hecho que el hombre tiene que controlar la ciencia
y chequear ocasionalmente el avance de la tecnología".
Thomas Henry Huxley, biólogo (1825-1895)
Selección natural
Llevo más de veinte años vinculado al
mundo del automóvil y de la reparación y, a veces, tengo la sensación de que
siempre estoy corriendo y de que siempre llego tarde. El sector del automóvil es
uno de los de los más dinámicos, lo que le hace atractivo y emocionante, aunque
resulte complicado seguir su paso. Las novedades se nos acumulan: nuevos
vehículos con nuevos materiales y nuevas tecnologías, que tienen su prolongación
en las postventa; nuevos equipos y productos para repararlos y, de vez en
cuando, el legislador también nos sorprende con alguna nueva reglamentación,
procedimiento administrativo, etc.
Si este ya es el panorama profesional de todos los días, esta primavera se ha
incrementado el trabajo con el Salón del Automóvil de Barcelona y Motortec, en
Madrid.
Personalmente y quizá también debido a que han tenido lugar en semanas
consecutivas, me he llegado a sentir desbordado, al tratar de asimilar tanto y
tan rápidamente.
El problema es cómo manejar tanta abundancia, especialmente aquellos
profesionales que viven de esto. Dueños y empleados de talleres que deben estar
al día, con lo que eso significa: formarse y buscar información, además de
reparar, que es por lo que facturan. Fabricantes de equipos y productos para la
reparación , siempre atentos a lo que hacen los constructores de vehículos para
conseguir que estos sean reparables. Compañías de seguros y peritos, que para
saber qué van a asegurar, y cómo y cuánto les va a costar repararlos. Y otros
muchos. Todos, además, observando atentamente lo que hace la competencia.
¿Esto es bueno o malo? La verdad es que no lo sé; lo que sí sé es que el mundo
que nos hemos proporcionado y al que mientras que no lo cambiemos, tendremos que
adaptarnos. Como siempre ha hecho el ser humano, debemos estar ojo avizor para
saber hacia dónde va nuestro mundo profesional, y después seleccionar aquello
que nos permita especializarnos, porque sólo tendrán la oportunidad de
sobrevivir los más preparados. La vida, como decía Darwin, es un proceso de
selección natural permanente; si bien él se refería a la biología, yo lo haría
extensible a la profesional.
Ignacio Juárez Pérez
Gerente de Cesvimap
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