* Editorial
“Motivación recíproca”
"Medir la productividad en las empresas no es una tarea fácil. Son numerosas las encuestas que se publican sobre la eficiencia del trabajo, y llama la atención que España sea uno de los países en los que más horas se trabajan y, sin embargo, tiene un nivel de eficiencia y productividad bajo. ¿Cuáles son las causas de este desfase? Las respuestas son varias: escasa planificación, escasa supervisión, escasa comunicación interna, escaso compromiso del trabajador con la empresa, etc.
La eficiencia es un claro indicador de gestión, y la colaboración entre empresa y empleados puede ayudar a mejorarla. Por ejemplo, un buen clima laboral incide directamente en la productividad, lo cual se puede convertir en una reducción de los costes operativos por el incremento de la calidad del producto o del servicio.
La motivación laboral es un
fenómeno muy ligado al clima que se respira en el centro de trabajo, y
conseguir un alto nivel de implicación es un proceso diario; conocer las
razones de la motivación es tan complejo como compleja es la naturaleza
humana. Una persona trabaja o aporta su
esfuerzo a una organización por muchos factores, entre ellos satisfacer
sus necesidades económicas, pero también de desarrollo personal.
Sin embargo, entender la mejora del clima laboral y la motivación como una responsabilidad exclusiva de la empresa es tener una visión pasiva de esa necesaria relación con los empleados. ¿No deberían incentivarse mutuamente? Al fin y al cabo, empresa y trabajador se encuentran (pactan) para conseguir sus metas y ambos deben alentarse mutuamente para que el intercambio sea provechoso.
Esta nueva visión de la empresa y de las relaciones laborales se sustenta en una cultura del respeto a los derechos de cada parte y en la confianza mutua, lo que posibilita la búsqueda de estrategias de desarrollo más participativas y, por lo tanto, con un mayor compromiso de los trabajadores en el devenir de la empresa. El desafío está en compatibilizar estas visiones, en ser capaces de integrar creativamente en el proyecto de la empresa los intereses de ambos actores, trabajadores y empresarios, de manera que se sientan artífices de un proyecto común, responsables ambos de sus éxitos y de sus fracasos, los cuales comparten por igual.
Luis Gutiérrez Berrojálviz
Director de Administración de CESVIMAP
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